viernes, 31 de agosto de 2012

ADAMS AVENUE


Por: Javier Sánchez Valenzuela
 
            San Diego, California, es una ciudad fascinante. No por su urbanismo debocado con imponentes megaconstrucciones  o su historia milenaria, sino exactamente por lo contrario. Es una ciudad en la que se respira comunidad, en la que aun es posible ver el horizonte sin necesidad de subirte a la punta de un rascacielos.
Ese sentido de comunidad lo encontramos por todos lados, pero sobre todo en ciertos lugares donde aparentemente la gente convive sin darse cuenta que el tiempo avanzó. Una de esas zonas es la Avenida Adams.
 La Avenida Adams uno tres de los barrios con mayor historia de la ciudad: Kensigtone, Normal Heights y University Heights. A lo largo de su trayecto podemos encontrar algunos de los bares, pubs, clubs, restaurantes y tiendas más representativas de la cultura sandieguina, antiguedades, además de festivales y eventos artísticos muy interesantes.
Desde que entras a la calle Adams te sientes en un lugar diferente: la calle angosta, baquetas llenas de gente, bancas con personas platicando, pequeños locales con escaparates llenos de colores y letreros pintados a mano,  todo mundo tranquilo, relajado, sonriendo y saludando a los locatarios y a quien se les atraviese.  De repente aparece un pequeño estudio de danza, una galería de arte, una fonda de comida oriental, una tienda de regalos o una tienda de licores con una de las mayores variedades de vinos, licores y cervezas que puedas encontrarte. Tal es el caso de Clem’s Bottle House que ciuenta además con un acogedor Tasting Room independiente donde puedes consumir lo que compraste.
Sobre la misma Adams encuentras Geoi Bachua –gran amigo del Cheve Meister Mariano – un apasionado de la buena a cerveza y propietario de otra excepcional tienda de licores llamada Bine & Vine, en la que puedes encontrar  verdaderas joyas cerveceras.
Los restaurantes de la Adams vale la pena visitarlos,  sin pretensiones de glamur te ofrecen deliciosos platillos que combinan diferentes estilos a precios verdaderamente accesibles, esto sin contar con que su selección de cervezas de barril y botella es excepcionalmente buena. Mientras comíamos en el restaurante Blind Lady Ale House veíamos como desfilaban hacia los refrigeradores los barriles de Grenn Flash, de Ballast Point, Guinness, Stone, Russian River y muchas otras.
Algunos de los lugares que les puedo mencionar que vale la pena visitar son los siguientes: Blind Lady Ale House, Propitors Wine Reserve, Bleu Boheme, Di’Milles, Rosie O’Gradies, Señor Mango, Cantina Mayahuel, Keningstone Grill y muchos otros.
Cerca de su extremo oeste, la Avenida Adams se cruza con la Calle 30 ¿la recuerdan? Hace apenas unas semanas escribí sobre ella, así que si en verdad tienen tiempo y te gusta la buena cerveza, en tu próxima visita a San Diego no dejes de visitar esa zona histórica que nos presenta una aspecto de esa ciudad que pocos conocen. Para llegar a la Admas no vas a batallar, ya que te la vas a encontrar desde el freeway 15 ó el 805, justo al sur de la Interestatal 8.
Si te interesa saber más con la Adams Avenue, te recomiento que consultes la página http://adamsaveonline.com
n﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽mac ióse ni filtrarse riesto que esta cerveza no estaba filtrada ni pasteruizada imilares al anterior: cerveza aguada insdistintamenteindistintamente Y tu…¿Qué cerveza nueva probaste esta semana? Explora, diviértete, piérdete en la diversidad. Busca más allá de la tienda de la esquina.
Paz para todos.

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miércoles, 15 de agosto de 2012

BREVÍSIMA HISTORIA DE LA CERVEZA ARTESANAL EN ESTADOS UNIDOS

Por: Javier Sánchez Valenzuela

               En el principio….toda la cerveza era casera.
            Al remontarnos en la historia de la cerveza nos encontramos con el hecho de que la cerveza originalmente fue elaborada como alimento en las chozas de nuestros ancestros neolíticos. Era parte importante de su dieta  y así lo fue durante miles de años. Las mujeres fueron las principales productoras de cerveza hasta finales del siglo 18.
EL MAYFLOWER
            A mediados del siglo 19 llegó la Revolución Industrial en Gran Bretaña y con ella los grandes cambios en la producción de bienes, siendo la cerveza uno de los más beneficiados, ya que con el invento de la refrigeración artificial, las máquinas de envasado y los nuevos medios de transporte ahora era posible venderla el puntos remotos a su centro de fabricación. Los efectos de esta revolución rápidamente se extendieron por el mundo entero, dando por terminada la época de la fabricación artesanal de cerveza…bueno casi.
            Las grandes fabricas productoras de cerveza empezaron a crecer acercando sus productos a las masas a precios accesibles. Ya no era necesario hacer tu propia cerveza, era mucho más práctico, rápido y barato comprarla en algún expendio. Muy pocos fueron los que siguieron manteniendo la tradición milenaria. Esto auspiciado con el hecho de que las nuevas legislaciones  en muchos de los casos favorecían a estos grandes emporios cerveceros y penalizaba a quienes la hacían para su consumo privado.
            La fabricación artesanal de cerveza era parte del estilo de vida de los Estados Unidos prácticamente desde su nacimiento cuando en el año de 1620 el célebre Mayflower con 110 pasajeros a bordo zarpó de Plymounth, Inglaterra,  rumbo a la tierra prometida. Entre los muchos problemas surgidos durante la travesía, estaba el de haberse agotado sus reservas de cerveza, lo que les obligó a detener su viaje antes de lo planeado para buscar provisionarse de alimentos y lo hicieron en las costas de Massachusetts en la bahía de Plymounth, bautizada así seis años antes por otro capitán ingles llamado John Smith. La tradición de fabricar la cerveza en casa seguía vigente y las mujeres la usaban tanto para su consumo como para ofrecerle a sus visitantes y vecinos. Había miles y miles de pequeños productores de cerveza a lo largo y ancho de las  nuevas colonias americanas.
TRAS 14 AÑOS TERMINA LA PROHIBICION EN 1933
            Las cosas se mantuvieron más o menos iguales hasta que – como ya comenté – empezaron a sentirse en América los efectos de la revolución industrial que provocó que para el año de 1886 existieran más de 2,300 fabricas de cerveza en Estados Unidos, sin embargo el golpe definitivo a la tradición artesanal lo dio el propio gobierno con la implementación de las leyes de Prohibición que durante 14 años mantuvieron la ley seca que prohibía fabricar y consumir bebidas alcohólicas. Estas leyes marcaron, por otro lado, en inicio de la época de oro para los fabricantes de bebidas embriagantes y otras substancias en toda la franja fronteriza de México.  La leyenda negra de Baja California se engendrada en estos años el los que muchos empresarios hicieron grandes fortunas basada en el comercio de licores, cervezas y todo tipo de substancias psicotrópicas que eran consumidas en grandes volúmenes principalmente por los norteamericanos y en menor medida por los propios habitantes de la frontera.
            En 1933 la Prohibición fue levantada en gran parte debido a que el gobierno necesitaba desesperadamente elevar su captación de impuestos y el consumo legal de licor era una excelente fuente de ingresos. Para esa época solo unas 43 fábricas de cerveza en todo el país pudieron sobrevivir los años de restricción, la mayoría de las cuales eran cervecerías muy grandes con recursos para sobrellevar la crisis comercializando productos afines.  En esta nueva situación el gobierno, en su desesperado afán recaudatorio, dio el espaldarazo a la industria de producción masiva y prohibió la fabricación casera de cerveza que no le representaba ingresos en lo absoluto. Evidentemente esto catapultó  la producción industrial de cerveza haciendo crecer como nunca antes a las grandes marcas como Budwiser o Miller y ahogando a los productores caseros y artesanales. Para finales de los años 70 en el país existían poco menos de 50 fábricas que se repartían el pastel completo dejando a los artesanos cerveceros prácticamente fuer de la jugada.
UNA PEQUEÑA FABRICA DE CERVEZA
            En los años 80s las cosas empezaron a cambiar de nuevo cuando ante las presiones de algunos microproductores  que se enfrentaron al sistema establecido el presidente Jimmy Carter (recordemos que él en lo personal tenía un hermano fabricante de cerveza) firmó una enmienda que permitía a los ciudadanos fabricar hasta 100 galones de cerveza “para uso personal”. Esta fue la señal que necesitaban miles de artesanos cerveceros para salir de su letargo. Abogados, químicos, comerciantes y gente de todo tipo abandonaron sus carreras para aventurarse en el mundo del la producción artesanal de cerveza arriesgando lo mucho o poco que tenían. Maureen Ogle en su libro “Ambitious Brew: The Story of American Beer” comenta: “ la historia de la cerveza representa lo que en esencia  significa ser americano: nuestra ambivalente actitud ante el alcohol, nuestra pasión por inventar y crear y nuestra ilimitada capacidad de tomar viejas ideas y cosas para rehacerlas de acuerdo a nuestra imagen americana. Pero también la historia de la cerveza es también un cuento de jugadores y empresarios visionarios, de choque culturales que son inevitables dentro de una democracia donde las ideas se debaten.”
            Para 1995 ya existían más de 500 fábricas de cerveza en operación y solamente dos años después este número se duplicó alcanzando las 1,102.  En ambos extremos del país la industria artesanal evolucionaba rabiosamente, basándose en un deseo exacerbado de crear nuevas cosas, como si con eso se pudiera recuperar el tiempo perdido en las décadas anteriores. En la costa oeste visionarios como Jack McAuliffe de New Albion Brewery, Fritz Maytag de Anchor Brewing Company, y Ken Grossman de Sierra Nevada Brewing Company trabajaban incansablemente, igual que en la costa Este lo hacían personas como Jim Koch de la Boston Beer Company o Peter y Janet Egelston de la Northhampton Brewery, hartos todos de las cervezas inocuas, ligeras y desabridas que durante años habían tenido que consumir por disposiciones del gobierno.
FRITZ MAYTAG DE ANCHOR BREWING, TODA UNA LEYENDA
            En la actualidad más de 1,500 “craft brewers”  producen más de 10 millones de barriles de cerveza artesanal en Estados Unidos. En el año de 2011 esto representó el 7.6% de la producción total nacional y fue el único sector de la industria de bebidas alcohólicas en estados Unidos que mostró un crecimiento sostenido, por encima del vino y otros licores. Incluso el mismo Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, produce en la Casa Blanca su propia cerveza artesanal llamada White House Honey Ale con ingredientes como miel de abeja que la Sra. Michelle LaVaughn Robinson Obama produce en los patios de la residencia oficial.
            Para fortuna de quienes habitamos esta parte del planeta, el Estado de California y particularmente la ciudad de San Diego en Estados Unidos, ocupan un lugar privilegiado en el ámbito cervecero artesanal. La costa oeste se ha convertido en la región más importante en este tema, no tanto por el volumen de producción - que no es nada despreciable -  sino por las aportaciones creativas han hecho al mundo de la cerveza y la cantidad de productores que cada día aumenta . Sus propuestas has sido espectaculares al grado de que  han generado estilos nuevos de gran aceptación en este segmento de mercado.
Cerveciáfilos. No me queda sino arengarlos una vez más para que sigan explorando este amplísimo mundo de la cerveza lleno de sorpresas y de experiencias inimaginables. La tienda de la esquina no es sino la entrada a ese mundo maravilloso, no se atoren ahí…..busquen un poco más y encontrarán cosas nuevas. Hay mas cervezas que vida. Tu... ¿Qué cerveza nueva probaste esta semana?

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jueves, 9 de agosto de 2012

LAS CERVEZAS DE FRUTA


Por: Javier Sánchez Valenzuela

            ¿Por qué si la cerveza se se supone que se hace con malta existen cervezas de frutas? ¿Acaso hay malta de frutas? ¡Que alguien me explique!
            Evidentemente no existe la malta de frutas. Hay que recordar que la malta es obtenida exclusivamente a partir de cereales susceptibles a germinar como la cebada, el trigo o algunos otros granos. Durante el proceso de malteo el grano seleccionado es humectado hasta que se hincha y comienza a crecerles una radícula, es entonces cuando el proceso de germinado es interrumpido abruptamente mediante la aplicación de calor y obtenemos malta. Como pueden darse cuenta, ninguna fruta podría ser transformada en malta, simplemente porque las frutas no germinan.
            Una cerveza de frutas – o Fruit Beer – es una bebida hecha de malta pero a la que le han agregada algún tipo de fruta durante el proceso de fermentación o sencillamente como saborizante. Las posibilidades de generar nuevos aromas, sabores y texturas se multiplican hasta el infinito, ya que cada país, región y ciudad de mundo pueden crear su propia cerveza  aprovechando la variedad de frutas que encuentren a su alrededor.
            Estoy seguro que muchos de los sagaces lectores trae ya rondando en su cabeza la palabra “Lámbica”. En efecto, esas son las mejores cervezas artesanales de frutas fabricadas en Bélgica y famosas en todo el mundo. De hecho las cervezas de fruta son toda una tradición en ese país en el que principalmente las cerezas enteras y las frambuesas añaden un nivel de complejidad y delicadeza muy particular. Si te gusta el Champagne o el vino rosado te sugiero que tomes una buena cerveza de frutas, te sorprenderá lo refrescante, lo apetitosa y lo delicada que resulta – por ejemplo – una  Frambozen. Te aseguro que la primera vez que la pruebes no creerás que estás tomando una cerveza.
            Las cervezas de fruta suelen ser dulces y ligeras, aunque existen otras que resultan menos fáciles de entender (como el caso de algunas de las que produce el fabricante belga René Lindemans) y, por lo tanto, han sido difíciles de comercializar fuera de Bélgica. Existen otras cervezas de fruta que utilizan plátanos o melón o guayabas como saborizante, sin embargo no han logrado ganarse el respeto de los cerveceros y se mantienen más como una curiosidad cervecera.
            Como se han de imaginar, quienes no están muy contentos con el hecho de que se integre fruta en el proceso de fabricación de cerveza son nuestros amigos los alemanes y todos aquellos que traen bordada en su lengua la Ley de Pureza de Baviera o Renheitsgebot, que en 1516 especifica que en la fabricación de cerveza únicamente pueden utilizarse cereales malteados. Para ellos cualquier alteración de esta ley es una herejía digna del peor de los castigos.  Por eso resulta curioso que aun estos férreos defensores de la Ley de la Pureza no ponen la más mínima objeción cuando se trata de agregar un poco de jarabe dulce de fruta a una copa de cerveza Berlin Weisse que dá como resultado cerveza de color verde o amarillo o rojo que muchos bares de esa ciudad ilustran con un semáforo. Incluso la costumbre ya globalizada de servirse una cerveza de trigo con una rodaja de limón o naranja en el borde del vaso, proviene del sur de Alemania.
            A partir de los años 80's del siglo pasado empezó a popularizarse la producción de cervezas de fruta fuera de Bélgica. Esto sucedió principalmente en Estados Unidos aunque actualmente estos estilos se fabrican abundantemente en países tan lejanos como Argentina, donde cervecerías como El Bolsón ( www.cervezaselbolson.com ) en plena Patagonia, produce cervezas verdaderamente asobrosas no solamente de frutas, sino de estilos que dejan perplejo al mejor catador.  En Estados Unidos las marcas abundan: Samuel Adams, Lakefront, Strathcona, Marin Brewing Co. y muchas más.
            Bien, cervefilios. No me queda sino exhortarlos una vez más a que sigan explorando este amplísimo mundo de la cerveza lleno de sorpresas y de experiencias inimaginables. La tienda de la esquina no es sino la entrada a ese mundo maravilloso, pero no se atoren ahí…..caminen un poco más y cada vez encontrarán cosas nuevas. Hay mas cervezas que vida. Tu... ¿Qué cerveza nueva probaste esta semana?

jueves, 2 de agosto de 2012

EL CHEVE MEISTER


Por: Javier “Sunshine II” Sánchez

           
EL CHEVE MEISTER MARIANO
Hay personajes que se cruzan en tu vida y la trastocan. De poco en poco y sin darnos cuenta se van convirtiendo en compañeros de viaje, en cómplices y colaboradores de periplos prescindibles que terminan siéndolo. Este es el caso del Cheve Meister.
Hace casi 30 años, en el lugar más inesperado que puedo imaginarme me topé con una botella de Guinness. Eso lo cambió todo para mi desvelándome un mundo hasta entonces desconocido para mi, y fue entonces cuando me entró la loquera de explorar el entonces poco glamoroso terreno de las cervezas “no convencional” por llamarlo de alguna manera. Con un ánimo nuevo empecé a buscar nuevas cervezas y a coleccionarlas hasta llenar muchas repisas con botellas que solamente alguno de los terremotos característicos de mi ciudad pudo desmantelar. Actualmente gran parte de esa colección está resguardada en El Sume.
Andando yo con la cabeza en ello, me topé un día con un viejo amigo de la época preparatoriana al que conocía más por sus dotes musicales que por otra cosa y empezamos a platicar, inevitablemente surgió el tema de la cerveza. Ambos nos sorprendimos de que a alguien más le interesara y - sobre todo – que conociera sobre el tema. A partir de entonces cada que había oportunidad platicábamos del asunto y eventualmente compartíamos alguna cerveza nueva que habíamos encontrado por ahí. Durante años instituimos en el plano lúdico una supuesta asociación de cerveceros de la que un mes él era presidente y al siguiente mes yo, ya que solamente la integrábamos dos miembros. Evidentemente las actividades de la asociación se limitaban a tomarnos unas cervezas de vez en cuando. Ese viejo amigo del que les hablo es Mariano Rayón, quien a la postre se convertiría en el célebre Cheve Meister Mariano.
Su personalidad matizada por tintes militares lo ha llevado a obsesionarse en diversos tópicos que le apasionan y que domina con una aproximación enciclopédica. Para beneplácito de muchos de nosotros la cerveza es uno de esos temas, lo que resulta en muchas horas de avivadas pláticas, alegatas y descubrimientos que atesoramos quienes compartimos una cerveza con él.
EN "LA JUNTA DE MEJORAS"
Con el paso de los años en los que cada quien hacía por su lado hacía lo que podía, el Cheve Mesiter tuvo la peregrina idea de convocar a una reunión para probar cervezas de diversas partes del mundo. Ese fue el inicio de los ahora populares Cheve Tastings que con el apoyo de nuevos entusiastas del tema como Tavo Gaspar, Lalo Manzanárez y por supuesto Icela Sánchez y Verito Gaspar fueron tomando fuerza convirtiéndose en verdaderos focos de atracción para nuevos interesados en conocer más sobre la buena cerveza.  Varios de los actuales artesanos cerveceros que fabrican y venden su propia cerveza incursionaron por primera vez en este nuevo mundo a través  un Cheve Tasting  de los que hoy que tengo la fortuna de co-organizar con Mariano. Es evidente también que estas reuniones fueron la base para que El Sume, el primer pub de mejoras conocido por el hombre, surgiera iniciando con ellos todo un movimiento en apoyo a la buena cerveza que ha resultado ser un fenómeno que –afortunadamente para el movimiento- otros más están imitando.
Con el Cheve Meister he tenido también la fortuna de iniciar algunos otros proyectos como el programa de radio “La Junta de Mejoras” que durante algún tiempo fue auspiciada por el Pancho Padilla y su Zona 98, y después por el Lic. Mario Valdez en la 940 Oldies.
DURANTE UN CHEVE TASTING EN EL SUME
El entusiasmo del Cheve Meister es evidente cada que se para detrás de la barra de El Sume a platicar con los clientes, cada que nos reúne a probar sus selecciones personales de cervezas en sus Sesiones Privadas y cuando prueba alguna de las cervezas que los artesanos cerveceros locales nos muestra con orgullo para conocer nuestra opinión.
Valga pues este texto para ponderar el trabajo, el apoyo y la inspiración de mi amigo Mariano el Cheve Meister a quien desde aquí, y con una cerveza en mi mano, le digo “Salud”, parafraseándolo me despido: “la mejor cerveza es la que te tomas con un amigo”.
¿Tu qué cerveza nueva probaste esta semana? Recuerden que el mundo de la cerveza no termina en la tienda de la esquina. Exploren, diviértanse, piérdanse en la diversidad.

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jueves, 19 de julio de 2012

LA CALLE 30


Por: Javier Sánchez Valenzuela

           
Hasta hace algunos años San Diego, California era otra cosa. Quienes lo conocemos desde nuestra infancia envidiábamos su clima, sus centros comerciales, sus conciertos de rock, sus equipos de beisbol y futbol americano, sus playas con surfos y chamacas en bikini, sus parques para jugar frisbee y uno que otro restaurante. San Diego era el lugar ideal para descansar o pasar una tarde de verano alejado del calor de la ciudad enfundado en shorts y chanclas.
Poco a poco y sin hacer mucho escándalo San Diego cambia. No solamente ha sabido mantener su encanto original, sino que ha evolucionado colocándose en la mira del mundo con eventos como el Comic-Con y sus ferias que atraen miles de fanáticos de muchos países. 
Hay un grupo en particular que tiene razones especiales para celebrar los cambios de San Diego y me refiero a los cerveceros.  Los afortunados que vivimos cerca de esa ciudad hemos sido testigos, partícipes y cómplices de la asombrosa evolución que en ese aspecto ha tenido la región. Cada año crece sensiblemente el número de cervecerías locales que diseñan sus propuestas y las ofrecen a los sedientos consumidores locales y foráneos. Cada año vemos también cómo surgen nuevos espacios donde se pueden encontrar cervezas locales y  también de muchas partes del mundo. Igual de repente aparece un excelente Pub entre las casas de un barrio residencial de medio pelo, que un expendio ubicado en una zona comercial o dentro de un parque industrial. Puedes escoger entre tomarte las mejores cervezas sentado en una mesa comunal hecha de tablones y rodeado de gente en traje de baño que disfrutar de relajantes jardines boscosos y restaurantes de clase mundial dedicados a fomentar el consumo de la buena cerveza.
AVANZADA DE EL SUME EN TORONADO
Impresiona ver la colaboración entre los diferentes productores de las marcas que se fabrican en la región. La gran mayoría vende no solamente sus estilos propios, sino que le da cabida a otros a sabiendas que al final del día todos habrán salido ganando algo.
Dentro de este entorno cervecero se encuentra una zona que llama la atención por muchas razones: la Calle 30.  Esta ruta urbana llena de restaurantes, bares, pubs y tiendas independientes se ha convertido en un destino turístico cervecero en sí mismo. Igual podemos encontrar pubs de colonia que franquicias llegadas de otras partes que mantienen un común denominador muy claro llamado BUENA CERVEZA. No es gratuito que en diferentes publicaciones nacionales como el Men’s Journal se le etiquete como “el mejor boulevard cervecero del país.”
La calle 30 corre de norte a sur en la parte oriente del parque Balboa. A finales del siglo 19 esta vialidad se diseño para comunicar la zona de South Park (1870) con la zona de North Park (1893) y con el paso de los años se le bautizó con el nombre que actualmente se le conoce. Durante los años de 1930 a 1950 el crucero de la Calle 30 con University Ave. llegó a ser el principal punto comercial de la ciudad. Aun en nuestros días mantiene una alta densidad peatonal a lo largo de los diferentes barrios que atraviesa y que son University Hights, North Park, South Park, Burlingame y Golden Hills. Este dinamismo se debe en gran medida al enorme movimiento cervecero artesanal que ha invadido a San Diego en los utimos años.
HAMILTON'S ES INIGUALABLE
Actualmente la calle 30 tiene más de 40 establecimientos del giro gastronómico de los cuales la mitad rinden tributo a la diosa Ninkasi. Con tantas opciones a mano resulta todo un placer perderse entre las banquetas de este singular corredor ingresando en cualquier puerta que diga “beer” en su exterior, seguramente no saldrás decepcionado. Como referencia me permito en listar sin orden alguno los lugares cerveceros que recuerdo:
Jayne's Gastropub * Crazee Burger * Ritual Tavern * Toronado * Caffe Calabria * El Take It Easy * Bar Pink * True North * The Linkery * Bluefoot * Sea Rocket * Whistle Stop * The Station * Hamilton's * Alchemy * Cantina Mayahuel * Red Wing * Caffe Calabria * Rancho's * True North *  Lefty's * Mosaic * Cardamom * Alexander's * The Station * Air Conditioned….y otros.

Si se animan a ir no se arrepentirán pero les recuerdo algo muy, muy importante: lleven al conductor designado que más confianza le tengan, ya que en este entorno es fácil caer en la tentación de echarse unas cuantas. Los gabachos no tienen piedad con los que manejan bajo la influencia de bebidas embriagantes.  Espero verlos por ahí algún día y espero verlos de regreso sanos y salvos en su casita.
¿Tu qué cerveza nueva probaste esta semana? Recuerden que el mundo de la cerveza no termina en la tienda de la esquina. Exploren, diviértanse, piérdanse en la diversidad.

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jueves, 12 de julio de 2012

BUD Vs. BUD


Por: Javier “Sunshine II” Sánchez
           
Se dice České Budějovic aunque para abreviar pueden decir Budějovice ¿OK? Aunque los alemanes que todo quieren hacer a su modo le dicen Budweis. Por supuesto estoy hablando de esa pintoresca ciudad ubicada en el sur oeste de la República Checa que, para mayor detalle, es la capital de región de Bohemia Meridional.

Aquí se ha producido cerveza desde el siglo XIII. En el siglo XVI llegaron a existir en el pueblo 44 cervecerías, o sea que a los budweiseanos les gusta la cheve y son muy golosos además. Poco tiempo después de que los vecinos de la ciudad de Plzen o Pilsen inventara su mundialmente famoso estilo Pilsener – allá a principios del siglo XVIII – los cerveceros de Budweis aportaron su propia versión todo malta que resultaba ser un poco más dulce que la original.  Resulta absolutamente lógico pensar que los nativos de esta ciudada tienen todo el derecho de nombrar a su cerveza Busweiser, o sea originaria de Budweis ¿No es cierto?  Sin embargo por aquellos años todavía no se manejaba el concepto legal de “Marca Registrada” y mucho menos el término “Denominación de Origen” así que resultó muy fácil para los gringos darles el gane con el nombre. Esta es la razón por la que, por ejemplo, el estilo Pisner no permaneció para el uso exclusivo de los cerveceros de esa pequeña ciudad sino que es un especie de nombre genérico para un estilo de cerveza.
El los Estados Unidos el célebre Adolphus Busch, coofundador en el año de 1875 de la ahora famosa cervecería Anheuser Bush y gran amante de la cervezas de la región de Bohemia, obtuvo en el año de 1891 la receta de una cerveza que le maravilló y decidió traerla a América.  Su fábrica ubicada en St. Louis Missouri, a muchos kilómetros de la República Checa - decidió nombrar a su mejor cerveza Budweiser, dejando a los checos con un palmo de narices.
La Budweiser gringa también es una lager dulzona de 4.5% APV (Alcohol Por Volumen) aunque mucho más ligera de sabor y cuerpo que la cerveza checa. Por otro lado la Budweiser americana no es una cerveza todo malta como la original, ya que contiene aproximadamente un 30% de arroz para suavizarla, y su lupulizado es también menos marcado. Es una cerveza que se toma muy fresca ya que su almacenaje no dura más de veintiún días.
Actualmente en la pequeña ciudad de Budweis solamente quedan dos cervecerías grandes que siguen produciendo Lagers muy parecidas a las originales: la Samson que fabrica su cerveza marca Cristal y la cervecería Budvar que fabrica la Budweiser Budvar. La Anheuser Busch en cambio se convirtió con el paso de los años en la cervecería más grande del mundo.
Como podemos imaginarnos esta incómoda situación generó una de las disputas legales más largas de la historia: inició en el año de 1907 y sigue hasta la fecha. Todo gira alrededor del derecho de usar en exclusiva el nombre Budweiser ya que actualmente son dos los fabricantes que utilizan el mismo nombre como marca de su producto. Esto, alegan ambos involucrados, provoca una confusión en los consumidores que no quieren que su cerveza se confunda con la del otro ya que cada quien dice tener la mejor receta. Aunque parezca increíble, después de más de 100 años de enfrentamientos legales, nadie ha podido ganar en definitiva esta disputa. A lo más que han llegado es a un especie de “acuerdo” en el que cada uno se “compromete” a dividirse el mercado “respetando” sus zonas de influencia. De hecho esto ha llevado al extremo de que diferentes países han elaborado su propia jurisprudencia en relación al mismo problema, de maneras tal que puedes encontrar diferencias entre lo que admite la República Checa, de lo que admite Alemania, Suiza, Irlanda, Noruega, Inglaterra, Lituania y Latvia, Hong Kong y –por supuesto- los Estados Unidos de América.   
Esto parece no tener fin. Tendremos que hacernos a la idea de que habrá dos Budweiser por largo rato todavía, aunque por nuestros rumbos no tenemos de qué preocuparnos ya que como parte de este acuerdo de división de mercados resulta casi imposible conseguir una Budvar, aunque si las buscas seguramente vas a encontrarla en el lugar menos pensado. Si esto les quita el sueño, les recomiendo que se echen una cervecita que esté menos problematizada, con eso seguramente se te calmarán los nervios.
¿Tu qué cerveza nueva probaste esta semana?
Los dejo no sin antes recordarles una vez más que el mundo de la cerveza no termina en la tienda de la esquina. Exploren, diviértanse, piérdanse en la diversidad.

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jueves, 5 de julio de 2012

VERANO DEL 2012


Por: Javier “Sunshine II” Sánchez

El verano llegó “con los spikes por delante” y planea quedarse por lo menos durante tres meses. Tenemos la opción de renegar todos los días – cosa que le vale al verano porque de cualquier manera se va a quedar –  o hacer migas con él y disfrutarlo de la mejor forma posible. La primer idea que me viene a la cabeza para suavizar esta situación es abrir una buena cerveza y dedicarle todo mi esfuerzo mental a pensar en quienes inventaron la llave inglesa.
Al igual que otras temporadas del año, el verano también tiene sus cervezas preferidas que pueden ser tomadas simplemente para pasar el rato o para maridar las comidas típicas de estos calurosos meses. Los estilos varían según la ocación pero en general lo que buscamos es refrescarnos sin mayores complicaciones. Quiero hacer una pequeña aclaración respecto de esto de las cervezas de verano: no necesariamente estoy hablando de lo que se conoce como “Cervezas de Temporada”.  Estas cervezas de temporada son aquellas que se producen, o para ser más exactos se producían, durante alguna época particular del año por razones relacionadas con las estaciones del año. Hasta antes de la invención de las técnicas modernas de fabricación había algunos estilos cuya fabricación estaba condicionada con –por ejemplo – las cosechas de trigo, o la recolección del lúpulo o simplemente con el hecho de que el clima fuera frío o no. Las cervezas estilo Bock, por ejemplo, estaban relacionadas con la recolección de los primeros brotes del lúpulo en el norte de Europa, las Hefeweizen con la recolección de las cosechas de trigo o las Lámbicas con la época de polinización del sur de Bélgica.  Esto ha cambiado mucho y aunque se siguen elaborando extraordinarias cervezas estrictamente apegadas a estas tradiciones estacionales, ahora es más fácil encontrar estilos “fuera de temporada”.  
Dado lo anterior el verano trae infinidad de opciones para los cerveceros de corazón que no se conforman con las cervezas que encuentran en las tiendas de esquina. La variedad de cervezas que están a nuestro alcance son muchísimas, tantas que frecuentemente nos hacemos bolas. 
En esta ocasión yo quisiera dar mi lista de cervezas para este verano. Seguramente mis amigos cerveceros tendrán su lista propia podrán discrepar con mis gustos, pero nadie podrá negarme que todas las cervezas que estoy a punto de recomedarles son excelentes alternativas para quitarse el calor de encima o para maridarlas con una carne asada, con pescados, mariscos y hasta con ensaladas. Se vale disentir y hacerme sus propuestas, en todo caso ya saben a dónde escribirme. Y lo mejor de todo es que todas las marcas que anoto pueden comprarlas en San Diego, El Centro, en Yuma o en El Sume. Todos es cuestión de echarle un poquito de ganas.

- Widmer Brothers Hefeweisen / American Pale Wheat Ale muy refrescante.
 - Pilsner Urquell / la Pisner original Checa.

 - Unibroue Blanche de Chambly / Belgian Style Witbier.

 - Dale's Pale Ale / Una excelente Pale Ale de Colorado.

 - Paulaner Hefe-Weizen / Una clásica alemana de Berlin.

 - Alpine Mandarin Nectar / Una Ale herbal sobresaliente.

 - Dogfish Head 60 Minute IPA / Una IPA alucinantemente Buena.

 - New Belgium Somersault / Una Blond Ale muy light y refrescante

 - Sierra Nevada Kellerweis / una clasica Hefeweizen estilo Bávaro.

 - Samuel Adams Coastal Wheat / Una afrutada American Wheat.

 - Lagunitas Little Sumpin' Sumpin' Ale / American Pale Wheat Ale.

 - Amante Pale Ale / Una Pale Ale mexicalense digna de tomarse.

 - Cucapá Chupacabras / La major Pale Ale de México sin lugar a dudas.

 - Eel River Acai / Una alternative orgánica muy aromatic y frutal.

¿Tu qué cerveza nueva probaste esta semana?  Explora, diviértete, piérdete en la diversidad. Busca más allá de la tienda de la esquina. Paz para todos.

 





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