jueves, 15 de marzo de 2012

LA CERVEZA VERDE Y SAN PATRICIO


Por Javier “Sunshine II” Sánchez


Cuando pensamos en tomar una cerveza seguramente a lo más que llegamos es a dilicidar mentalmente entre las claras, las ámbar y las obscuras ¿no es cierto?  Pero creo que nunca hemos oído a nadie llegue a una cantina diciendo “¡dame una cerveza verde bien helada!”. Por lo menos eso no es frecuente oírlo en nuestra querida querida Baja California “tan alejada de Dios y tan cerca de la Tecate”, sin embargo esto resulta de lo más común en muchos Pubs europeos y de Estados Unidos por estas épocas del año.
La cerveza verde se la debemos a San Patricio. Bueno…no porque él la haya inventado, sino debido a que sus fieles devotos irlandeses, que nomás andan buscando pretextos para echarse una o varias cervezas, se les ocurrió esta singular idea.  Como ustedes saben San Patricio es el santo patrono de Irlanda, donde nació entre el año 377 y el 385 en la localidad escocesa de Killatrick. El santo muere un 17 de marzo entre el año 461 y el 464, de ahí que cada año en ese día se arme la tremolina en cualquier lugar donde esté cerca un irlandés. 
El símbolo de San Patricio es un trébol verde (shamrock) ya que, según cuentan las crónicas conventuales, en una de sus catequesis utilizó una de esas pequeñas plantas que abundan en la campiña irlandesa para explicar el concepto de la Santísima Trinidad; tres hojas en una misma planta. Desde entonces el trébol, el color verde, San Patricio e Irlanda son la misma cosa.
 Nuestros hermanos irlandeses, que son igual de argüenderos y pistiadores que nosotros los mexicanos, no podían dejar pasar esta inigualable oportunidad para armar su fiesta más importante.
Toda una tradición irlandesa
Según me platican esto de pintar la cerveza de verde se lo debemos a un grupo de universitarios (¡ah, raza!) que idearon esto cuando en 1963 las autoridades universitarias, ingleses esencialmente, tratando de boicotear las celebraciones estudiantiles irlandesas  “paganas y de dudoso origen….y a fin de no dejar que el culto de festividades bárbaras introduzcan el ocio como tradición…” arbitrariamente movieron la entrega de exámenes mensuales a la primera y segunda semana de marzo. Los universitarios contraatacaron reuniéndose el 10 de marzo a las 6:30 de la mañana – hora a la que se iniciaba la venta de licor en los Pubs – y bebían cerveza rubia a la que le añadían un colorante vegetal azul que al combinarse daba una tonalidad verde. Esto lo hacían mientras brindaban por las tradiciones de su país, leían bendiciones irlandesas y cantaban antiguas canciones tradicionales hasta la hora de entrar a clases. Ya sabrán las condiciones en las que llegaban a sus aulas.  Durante los siguientes días resistían estoicamente los embates de sus maestros intentando aprobar los exámenes dignamente y con la satisfacción de haber resistido el intento de los ingleses de aplastar sus tradiciones y su identidad irlandesa. Esencialmente el pintar la cerveza de verde fue un acto de rebeldía que con el pasar de los años se convirtió en una tradición local. Parte de esta actitud incluía que la cerveza verde no debía ser embotellada, sino servida directamente del barril. Brindar con una cerveza verde en la mano es todo un símbolo de dignidad e identidad.
El Río Chicago en día de San Patricio
Actualmente muchos tomamos la cerveza verde sin saber – y sin interesarnos – cómo fue que se les ocurrió pintarla.  Suponemos que es verde porque los tréboles son verdes y eso nos basta. El chiste es participar de la fiesta de San Patricio aunque no tengamos ningún pariente remotamente irlandés.
La cerveza verde ha pasado a ser parte del anecdotario cervecero universal. No constituye por sí misma un estilo de cerveza, pero si nos habla de cómo cada sociedad teje sus tradiciones utilizando los elementos de la vida diaria que su entorno les proporciona, cosas tan mundanas como la cerveza, el vino, el tequila llegan a adquirir otro significado que trasciende su naturaleza inicial. Eso es bonito.
En la ciudad de Chicago, en los Estados Unidos, a partir de esta tradición desde hace cuatro décadas una sección de las aguas del río Chicago se tiñen de verde, tradición que los habitantes y visitantes de la ciudad esperan gustosos, aplaudiendo mientras una embarcaciones esparcen la pintura al son de gaitas irlandesas (Métanse a Youtube para que vean este singular espectáculo, vale la pena http://www.youtube.com/watch?v=MW1WdnQnq8I&feature=player_embedded).
Tu…¿Qué cerveza nueva probaste esta semana? El mundo de la cerveza no termina en la tienda de la esquina, no te arrepentirás. Nos vemos el sábado, hasta entonces, tomen una cerveza verde o del color que quieran en su diestra, levanten el vaso y digan junto conmigo ¡Sláinte!

¿Tú probaste alguna cerveza nueva esta semana?  Explora, diviértete, piérdete en la diversidad. Busca más allá de la tienda de la esquina.


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jueves, 8 de marzo de 2012

AGROBAJA Y LA CERVEZA


Por Javier “Sunshine II” Sánchez


      Los mexicalenses y en general los bajacalifornianos debemos sentirnos orgullosos de contar con un evento como AgroBaja. Sin lugar a dudas la visión de quienes iniciaron este proyecto está concretándose cada vez más al lograr atraer la atención de tantos productores y compradores que cada vez en mayor número se reúnen año tras año en nuestra ciudad a hacer negocio. La proyección nacional e internacional que este evento nos da y los beneficios económicos que genera en innegable, así que enhorabuena a los organizadores y a todos los que hacer realidad este monumental proyecto.
            Es importante anotar que este grandioso escaparate está empezando a pagar una gran deuda con los cerveceros artesanales de Baja California después de muchos intentos de acercamiento que han existido. Por fin hay un pequeño espacio donde tres de nuestras marcas locales están exponiendo su propuesta: Cucapá, Tres B y Amante, estos dos últimos cobijados por Empreser.
Stand en AgroBaja
            El movimiento artesanal de cerveceros en todo el mundo es una realidad que cada vez se hace más presente con mayor fuerza en todos los rincones de este planeta, pero todo parece indicar que eso tuvo a AgroBaja sin cuidado durante años, no obstante que los principales el talento de esta industria en ciernes es absolutamente regional. Baja California es la entidad mexicana en la que existe el mayor número de fabricantes de cerveza ubicados principalmente en Ensenada, Tijuana y Mexicali. El trabajo ha sido esencialmente una “labor de amor” (no lo puedo explicar de otra forma, ya que económicamente no ha tenido viabilidad) llevado a cabo en las cocheras, recámaras y en los patios de muchas casas de entusiastas jóvenes –y no tan jóvenes – que se han dado el tiempo necesario para explorar y hacer sus propias propuestas con resultados excepcionales en muchos de los casos.
            Cada quien en su cueva ha estado trabajando desde hace años esperando el día en que existan puntos de venta donde presentar sus propuestas a un mercado que, ante la falta de nuevas opciones, sigue tomando las mismas cervezas de siempre. Los avances en este sentido han sido modestos pero no por ello intrascendentes. El Instituto Municipal de Arte y Cultura de Mexicali (IMACUM) recientemente abrió un espacio para los artesanos mexicalenses en su Tianguis Cultural que cada sábado y domingo se instala en el parque Héroes de Chapultepec por la avenida Madero. Ahí el público puede conocer de cerca varias de las propuestas locales, de la misma forma y gracias al apoyo de la Cervecería Modelo, pueden encontrarse cervezas artesanales no solamente de Baja California sino de otras entidades del país en El Sume Cervezas del  Mundo.
            Por otro lado la Asociación de Cerveceros Artesanales de Baja California (ACABC) iniciada en la ciudad de Ensenada, ha logrado constituirse formalmente y ha iniciado un proceso de integración del resto de las ciudad del Estado que resulta esperanzador. La fuerza que el movimiento artesanal adquiere con esta asociación es evidente y se empieza anotar en su capacidad de convocatoria a eventos como el Baja Beer Fest que por segunda vez se llevará a cabo en Ensenada el próximo 24 de marzo sin la tutela de ninguno de los dos principales grupos cerveceros de México: Cervecería Modelo y Cuauhtémoc Moctezuma. Eventualmente esta asociación de cerveceros artesanales logrará abrir espacios importantes en eventos tan importantes como AgroBaja, no tengo la menor duda, todo es cuestión de darle tiempo al tiempo y esperar a que los organizadores de AgroBaja le pierdan el miedo a no depender de los criterios de exclusividad que les impone esta macroempresa cervecera.
Cebada y Trigo: productos regionales
            La industria artesanal de cerveza puede ser un detonante importante para otras industrias como se ha demostrado en muchas otras regiones del mundo o –sin ir más lejos, como lo ha sido la industria vitivinícola para la comunidad de Ensenada. Alrededor de una cultura que evoque la vocación cervecera de la ciudad se beneficiarían industrias como la agrícola (cebada, trigo, e incluso el sorgo en la producción de cervezas sin gluten), la turística (hoteles, restaurantes, transportes),  convenciones (¡cientos de ideas al respecto!) y nos daría un tema más para proyectar una imagen positiva fuera de nuestro estado.
            A tirones y jalones AgroBaja abrió primero un espacio a los vinos bajacalifornianos y ahora parece que las cervezas bajacalifornianas podrían tener una esperanza también. Los verdaderos amantes de la cerveza estamos deseándolo.
            Siempre he afirmado que resulta irónico –por no decir triste – que en Baja California, una de las entidades con mayor consumo de cerveza, sepamos tan poco de ella. La hasta hace poco total falta de opciones para probar otras propuestas de cerveza  ha sido la principal causa, ya que resulta evidente que cuando alguien prueba nuevas cosas su paladar expande su capacidad de asombro. La influencia de San Diego, California, una de las más importantes Beer Cities de los Estados Unidos ha sido determinante en la creación de una nueva generación de caza-cervezas que crece día con día, constituyendo un nicho de mercado cada vez más atractivo para empresarios cerveceros que ya están pensando en entrarle al juego.  
            AgroBaja puede ser parte importante de la historia cervecera de nuestro Estado, todo es cuestión de que alguien en su Consejo Directivo entienda la trascendencia de una decisión como esta y “se eche el tropo al’uña” buscando nuevas alternativas de patrocinio que liberen a la organización de la cómoda pero insana dependencia con Cuauhtémoc Moctezuma.
¿Tu probaste alguna cerveza nueva esta semana?  Explora, diviértete, piérdete en la diversidad. Busca más allá de la tienda de la esquina.


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jueves, 1 de marzo de 2012

EL DIABLO EN LA CERVEZA


Por Javier “Sunshine II” Sánchez


      Duvel es una de las cervezas belgas más conocidas del mundo. Muchos hemos tenido la oportunidad de ver su característica botella gordita y probar su delicioso sabor cargado de burbujas blancas y escandalosas.
Sr. Jan-Léonard Moortgat
            Esta rubia que cautiva a tantos y tantas amantes de la buena cerveza tiene sus antecedentes más remotos en una granja de la campiña belga cerca del pueblo de Puurs. Ahí el Sr. Jan-Léonard Moortgat, forjador de esta leyenda, y su esposa empezaron a experimentar con diversas recetas buscando fórmulas que les permitieran iniciar una cervecería. En el año de 1871 decidieron que la habían encontrado y empezaron a vender su primer cerveza, convirtiendo a la Moortgat Brouwerie en una de las más de 3,000 cervecerías que operaban vigorosamente en ese país hacia finales del siglo 19. Sin embargo el éxito de la familia Moortgat fue superado con creces en el año de 1918 cuando Albert, uno de los hijos de Don Jan-Léonard, viajó al Reino Unido para conocer más sobre las Ales Inglesas, uno de los estilos más populares de la época y decidió elaborar su propia cerveza basándose en el modelo ingles. A partir de ese viaje Albert se avocó a conseguir los mejores ingredientes a su alcance, dentro de los que se encontraba una muy especial cepa de levadura de una cervecería escocesa que consiguió no obstante la resistencia de los productores de la región. Esta cepa hasta nuestros días sigue cultivándose celosamente para uso exclusivo de la familia Moortgat.
            Los hermanos Albert y Víctor trabajaron incansablemente hasta encontrar su receta única e inimitable. Inicialmente nombraron a su cerveza Victory Ale conmemorando con ello el fin de la primera guerra mundial.
El impacto causado en 1923 por el lanzamiento de esta nueva cerveza fue sensacional y en todos los círculos cerveceros se hablaba de ella con admiración. Fue en esa época cuando durante una degustación entre los notables de la zona, un prominente zapatero llamado Mr. Van De Wouwer después de darle el primer trago a su vaso exclamó verdaderamente sorprendido “¡Esta es un verdadero DUVEL (Diablo)!”.
A partir de entonces el mundo empezó a ser conquistado por este “diablo” que fascinaba con su sabor, su color, tu textura y su aroma cada país al que llegaba.
En la década de los 60s los hermanos Bert y Marcel Moortgat, pertenecientes a la tercera generación de la familia cervecera, decidieron que una cerveza tan especial debía tener un vaso también especial que explotara al máximo las características propias de la cerveza, fue así que después de muchos estudios presentaron el ya tradicional vaso cervecero en forma de tulipán capaz de contener los 33 cl de una botella de Duvel.
Duvel es una cerveza que tiene una segunda fermentación en la botella lo que le da un 8.5% APV. El uso de lúpulos Saaz-Saaz y Styrian Golding aportan un gusto ligeramente afrutado, un aroma seco que deja un sabor sutilmente amargo. Su espuma es blanca, abundante y muy “viva” al momento de tomarla. Es una cerveza 100% natural sin ningún tipo de conservador o aditivo que se recomienda tomar no helada, sino a 6 grados centígrados, con esto sus atributos serán evidentes y llenarán tus sentidos.
Cuatro generaciones de Moortgat han pasado desde aquellos aciagos días en la granja junto al pueblo de Puurs en Bélgica. Debemos agradecerles a todos ellos la pasión y cuidado con la que han sabido preservar el espíritu de su fundador el cual nos permite disfrutar una Duvel en México y en más de 60 países alrededor del mundo.
¿Tu probaste alguna cerveza nueva esta semana?  Explora, diviértete, piérdete en la diversidad. Busca más allá de la tienda de la esquina.


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viernes, 24 de febrero de 2012

RATEBEER HABLÓ


Por Javier “Sunshine II” Sánchez

      La competencia de cervezas más grande del mundo la lleva a cabo RATEBEER y, como cada año, los resultados ya fueron publicados.
            Para quienes no están muy familiarizados con este mundillo de la cerveza permítanme darles algunos antecedentes. Comencemos por aclarar qué es RATEBEER.
            RATEBEER es una comunidad virtual de amantes de la cerveza esparcidos por todo el mundo. Estos cerveceros integran un foro que originalmente tenía el objetivo de intercambiar información sobre cerveza. Este foro fue fundado por el señor Bill Bucharan en el año 2000, ese mismo año Bill Josh Oakes se convierte en editor en jefe y en 2001 el consultor en sitios web Joe Tucker se queda con la compañía. Actualmente esta organización manifiesta ser la más acertada y más visitada fuente de información sobre cerveza en este planeta. Hasta hace poco el número de cervezas que evaluaban eran 110,000 de 9,680 fabricantes. Es también considerada una organización “a prueba de manipulación”.
            La principal tarea de RATEBEER es exponer información cervecera en varias vertientes como, por ejemplo, Cuáles son las cervezas mejor evaluadas a nivel mundial, a nivel países, cuáles son las cervezas de temporada mejor evaluadas, cuáles nuevas cervezas existen, y otros datos muy interesantes. Asimismo cada año se encargan de publicar cuáles fueron las mejores cervezas y las mejor evaluadas en el mundo. Habrán de imaginarse que esta información causa gran expectativa entre los amantes de la buena cerveza, por lo que resulta todo un evento la presentación de esos resultados.
            Algo que llama la atención es la gran presencia que tienen los productores de los Estados Unidos. Esta tendencia ha sido muy notoria en la última década, ya que el dominio del viejo mundo se ha visto superado sensiblemente incluso en estilos que tradicionalmente eran vistos como eminentemente europeos. Vemos por ejemplo que en la lista de las mejores cervecerías del mundo las primeras 8 son estadounidenses: Tree Floyds Brewing Co., Founders Brewing Co. Bells Brewery, Ale Smith Brewing Co., Cigar City Brewing, Hill Farmstead Brewery, Stone Brewing Co. Y Russian River Brewing. De hecho dentro de las primeras 50 cervecerias del mundo 40 son de Estados Unidos.  Algunas de ellas, por cierto, muy cercanas a la  frontera de Baja California como son la Alpine Brewing Co. o la Stone Brewing Co.
Donde los datos se distribuyen más equitativamente es en los resultados de las mejores cervezas en general. Ahí vemos por ejemplo:
1.                    La No.1 es la Wastvleteren 12,  fabricada en Bélgica por Wastvleteren Abdij St. Sixtux.
2.                    Le sigue la cerveza sueca Närke Kagger Stormaktsporter.
3.                    En tercer lugar tenemos la cerveza americana hecha en Chicago Goose Island Rare Burbon Country Stout.
4.                    Le sigue la Founders KBS (Kentuky Breakfast Stout).
5.                    La Rochefort Trappist 10 fabricada en Bélgica.
Aun así, la presencia de los Estados Unidos es evidente ya que en las primeras 10 marcas, 6 son de nuestros vecinos del norte.


Lo triste de esta lista del 2012 es que México sigue sin aparecer por lo menos en los primero 50 lugares. No obstante que en nuestro país se instaló la primer cervecería del continente americano y que esta industria a lo largo de los últimos siglos tuvo influencias importantes de inmigrantes europeos, seguimos sin aparecer. El panorama cervecero en nuestro país durante el siglo pasado se vio dominado por los dos grandes monopolios que impidieron el desarrollo de la industria artesanal cervecera. Felizmente notamos que en los últimos años empieza a surgir un movimiento artesanal fresco y vigoroso que busca abrirse espacios en el mercado nacional. Lo vemos en Baja California, en Jalisco, en Querétaro, en Sonora, en el Distrito Federal, etc. Se empiezan a conformar asociaciones de artesanos que poco a poco avanza basándose en la calidad de sus recetas.
En fin, amigos cerveceros, RATEBEER ha hablado y vale la pena escucharlo. En el mundo de la cerveza las cosas se mueven rápido y es conveniente estar al tanto de las novedades. Los arengo a subirse a este cambio nunca visto en México. Todos saldremos ganando.
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jueves, 16 de febrero de 2012

CERVEZA PARA MACHOS CABRÍOS

Por Javier “Sunshine II” Sánchez

           
Si ustedes son de esos curiosos que llegan a los refrigeradores donde guardan la cerveza en cualquier mercado del otro lado y se ponen a ver las etiquetas buscando novedades, seguramente habrán notado que frecuentemente aparecen unas botellas que llevan debajo de la marca la palabra “Bock”, o “Bock Beer”. Y si además de curiosos son lo suficientemente osados como para comprar otra cerveza que no sea Light, entonces probablemente han probado uno de los estilos de cerveza más interesantes que existen.
La palabra “Bock” generalmente se asocia con una “Lager” fuerte, muchas veces obscura y sobre todo, relacionada con celebraciones especiales. Esto se debe a que este estilo, originario de la región de Bavaria, solía elaborarse hacia finales del otoño con las primeras maltas y lúpulos de la cosechas del año. Después se guardaba en barriles de madera que se almacenaban en heladas y profundas cuevas durante todo el invierno. Al llegar la primavera siguiente, en el día conocido como “Bock Beer Day”  se destapaba el primer barril dando así inicio a la temporada de “Bock” que dura alrededor de seis semanas. 
Hay muchas historias relacionadas con el origen del nombre de la cerveza. Es curioso ver que frecuentemente en las etiquetas de estas cervezas aparece un cabrón, es decir a un macho cabrío, embistiendo. Se decía que quienes tomaban algunas de estas cervezas se comportaban como jóvenes y juguetonas cabras que embestían por todos lados. Es conveniente aclarar que la palabra alemana para Cabra es Bock.
Otra historia dice que una vez un aldeano durante una competencia tomo tanta cerveza Bock que cayó de bruces al suelo y, mientras se encontraba en tan vulnerable posición, una cabra lo embistió por el trasero dejándolo tendido sobre el piso del lugar, con este incidente la cabra se hizo famosa y con ella el estilo de cerveza que había consumido borrachín.
Otra historia con tientes más geográficos, nos dice que su nombre deriva de la ciudad donde originalmente se fabricó: Einbeck, al sur de Alemania, que alguna vez fue la ciudad productora de cerveza más famosa de toda Europa y que los sureños del país pronuncia como “Einbock”. Otros asocian el nombre con el signo zodiacal de Capricornio por la época en la que se consume en algunas regiones de Alemania y, otros más, simplemente dicen que esta cerveza “pega” como una cabra.
 Sea cual sea la verdadera historia del nombre lo cierto es que este estilo de cerveza contiene un porcentaje de alcohol más elevado de lo normal. Este porcentaje ronda el 6 ó 7% APV y es quizá por eso que hasta la fecha quienes la toman se ponen a jugar como cabras retozonas.
Durante muchos años el estilo “Bock” fue una cerveza de temporada entre los inmigrantes alemanes en Estado Unidos, sin embargo durante la época de la prohibición de los años 20’s muchos productores cambiaron la fórmula para quitarle alcohol hasta dejarla como una “Lager” normal con un toque de color obscuro y más dulce que las originales.  No obstante las cervezas “Bock” en Estados Unidos y en muchas partes del mundo han tenido un importante crecimiento en las últimas dos décadas, de manera que es común encontrarlas en los refrigeradores de prácticamente cualquier supermercado. Incluso en nuestro país Bohemia ha producido una “Bock” dentro de sus estilos Premium que, desgraciadamente, es casi imposible de conseguir.
Dentro de este mismo estilo podemos encontrar también la “Doble Bock” que, como se imaginarán, contienen todavía más alcohol que una “Bock” regular.
La “Eisbock” es otra cerveza derivada de la “Bock”. Lo interesante de la “Eisbock” es que para aumentar su contenido de alcohol, la cerveza es congelada y, como el agua se congela antes que el alcohol, se va retirando el hielo y aumentando con ello el porcentaje de alcohol en la bebida. Dicen que esta forma de fabricar cerveza fue –como tantas cosas- producto de un accidente en el que un aprendiz de cervecero dejó unos barril a la intemperie en una fría noche invernal y al día siguiente descubrieron que el líquido que no se había congelado resultaba particularmente fuerte y delicioso.
“Meibock” también conocida como “Helles Bock” es la “Bock” preferida de mi amigo el Cheve Meister Mariano. Este estilo tiende a ser un poco más clara que una “Bock” normal pero ofrece el mismo sabor lupuloso y contenido de alcohol que también rondan en el 6%APV.
Las cervezas estilo Bock pueden tomarse durante el invierno y funcionan como reanimantes por su contenido de alcohol. Pueden tomarse para acompañar postres ya que se llevan particularmente bien con las comidas dulces. Una Doble Bock es un acompañante ideal para unos chiles en nogada, por ejemplo.
Prueben una cerveza estilo Bock. Son fáciles de encontrar en cualquier tienda de autoservico en la frontera del otro lado. Si encuentran una marca que en su etiqueta ostente que esta hecho bajo los estándares alemanes, mucho mejor. Afortunadamente las cervezas Bock han dejado de ser un estilo estrictamente temporal y podemos disfrutarlo a lo largo del año sin mayor problema.
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jueves, 9 de febrero de 2012

A SU SALUD, SEÑOR KRUEGER


Por Javier “Sunshine II” Sánchez

Gottfried Krueger
      Después del invento de la rueda posiblemente lo más trascendente para la humanidad entera fue inventar en qué envasar la cerveza. Si no se hubiera ideado esa solución, todavía tendríamos que ir a la fabrica de cerveza más cercana con nuestra jarra para que nos lo llenaran. No quiero ni imaginarme en esa situación.
            Sin embargo para fortuna de todos nosotros no faltó algún imaginativo emprendedor que se empeñó en encontrar la forma de hacerle llegar el preciado líquido a todo aquel sediento que lo requiriera. Así surge la primer botella…burda, rústica, poco higiénica, impráctica, tapada con un trapo…después los tapones fueron de cera, de madera o con un corcho. 
Poco a poco las técnicas se mejoran, sin embargo es hasta mediados del siglo 19 a son de la revolución industrial iniciada en Inglaterra, cuando en verdad esto se perfecciona: las máquinas empiezan a hacer de las suyas, se inventa la refrigeración y con ella la posibilidad de guardar la cerveza más tiempo del que antes podían imaginar y esto, a su vez, permite su transportación a lugares distants antes inalcanzables.
Décadas después y ante el embate de estos cambios era solo cuestión de tiempo que surgiera uno de los envases más populares del siglo pasado, un invento revolucionario que llevó a la industria cervecera, y a muchas otras industrias,  a alturas insospechadas. Me refiero a “el bote”, que este año cumple 77 años de haberse inventado.
            Cuando no existían envases que pudieran sellarse aislando su contenido del exterior, la cerveza se vendía en recipientes retornables que tenían que ser rellenadas en la fábrica, lo que impedía que el producto se vendiera muy lejos de la planta productora. En el siglo 16 la botella de cerámica o vidrio fue el primer intento por extender las posibilidades de comercialización hacia lugares más lejanos, pero era difícil mantener por mucho tiempo su contenido ya que no eran herméticas. La verdadera revolución en la comercialización de la cerveza llegó con la invención de el bote o lata, ya que fue el primer envase “no-retornable” que se lanzó al mercado.  Esta simple condición de deshechabilidad revolucionó la industria de la cerveza. La aciaga mañana del 24 de enero de 1935 llegó a los mercados de Estados Unidos la primer cerveza en bote, para finales de ese mismo año se habían vendido 200 millones. Para 1936 la lata se comercializó en Europa y casi de inmediato 23 cervecerías del Reino Unido ofrecieron su producto en este práctico empaque.
            En aquel momento la lata era muy diferente a la que conocemos actualmente. Para empezar tenía “cuello” tratando de emular a una botella. Estaban fabricadas de hojalata, pesaban 100 gramos, contenían .33 litros. y se cerraban con una tapa tipo corona.
            El diseño que actualmente conocemos tardó muchos años en desarrollarse. Todavía muchos de los que están leyendo este artículo recordarán las latas de hojalata soldadas con plomo y que requería de un destapador. Fue hasta 1963 cuando al Sr. Ermal Fraze se le ocurrió inventar la tapa con una argolla integrada que permitía jalarla hasta arrancarla dejando un orificio abierto por el que salía la cerveza. Además las latas ahora son en su mayoría de aluminio, lo que les da un peso de menos de 25 gramos y la argolla no se separa de la lata sino que queda pegada en ella. Existen avances cada vez más asombrosos, como por ejemplo la integración de capas protectoras interiores que aíslan totalmente al líquido del aluminio para proteger el sabor, o cápsulas de CO2 que al momento de abrir el bote lo liberan para darle un sabor como recién salida del barril. Actualmente el bote es responsable del 30% de las ventas cervezas del mundo.
            Quienes tomamos cerveza viviremos eternamente agradecidos a ese joven inmigrante alemán llamado Gottfried Krueger que a los 16 años se avecinó en Newark, New Jersey y fundó, al cumplir los 26, su propia cervecería. El espíritu emprendedor y la inventiva del señor Krueger revolucionaron la industria cervecera como muy pocas personas lo han hecho. Así que lo menos que merece Gottfried es que brindemos con él, dondequiera que se encuentre.
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jueves, 2 de febrero de 2012

FECHA DE CONSUMO PREFERENTE EN CERVEZA


Por Javier “Sunshine II” Sánchez

Todo en este mundo eventualmente se echa a perder…todo. Esto es particularmente patente cuando nos referimos a cualquier cosa que los humanos comemos o tomamos.  La cerveza por supuesto no es la excepción.
Nuestros sentidos han sido nuestros principales aliados para prevenir cualquier daño a nuestro organismo al avisarnos cuando algo que vemos a comer puede hacernos mal, incluso matarnos, por esto nunca debemos de hacer caso omiso cuando percibimos que algo anda mal.
Cuando tomamos una cerveza es importante estar consientes del estilo de cerveza que estamos tomando para no confundir las características propias de esa cerveza con síntomas de mal estado.  Es muy común que algunas personas regresen al mesero una cerveza de trigo porque la ven turbia y con sólidos en suspensión, cuando en realidad esa puede ser una de sus características. He visto a personas que rechazan una cerveza “azorrillada” sin antes verificar si ese es un olor propio del estilo que pidieron. Cuando pidan una cerveza que no conocen lo mejor es preguntar sus características para no llevarse sorpresas.
Un artesano productor de cerveza
La cerveza sí puede guardarse, pero no todas reaccionan igual ante el paso del tiempo. Las cervezas muy industrializadas de las macrocervecerías aguantan alrededor de 6 meses sin perder mucho de sus características originales, siempre que se les trata bien, es decir resguardadas del sol, refrigeradas, sin movimiento y en posición vertical. A diferencia de las botellas de vino, la cerveza no debe tocar las tapas de las botellas.
Las cervezas artesanales son las menos resistentes al paso del tiempo, debido a que no están pasteurizadas ni filtradas. Su elaboración manual no logra mantener por poco tiempo sus características originales una vez envasada. Algunas de estas cervezas tienen solamente unas semanas de vida antes de echarse a perder. Aunque las cervecerías artesanales, sobre todo las elaboradas en casa, pueden ser muy buenas, también es cierto que frecuentemente se contaminan en alguna parte del proceso por carecer instalaciones adecuadas, cuando esto sucede desarrollan un sabor avinagrado muy fácil de detectar. Lo más recomendable cuando se prueba una cerveza de este tipo es tomarla fresca y directamente del barril.
Pliny The Elder, entre más fresca mejor
Existes algunas cervezas que aunque no son caseras los fabricantes recomiendan que se tomen lo más frescas posibles, tal es el caso de – por ejemplo – Pliny The Elder, la icónica American Double/Imperial IPA elaborada por la cervecería californiana Russian River, que en su etiqueta especifica que esa cerveza fue hecha específicamente para ser tomada fresca y de ser posible directamente del barril.
Existen cervezas que si bien cambian con el paso de los meses y los años, no significa que se echen a perder. Muchas de ellas desarrollan sabores más complejos y completos. Algunas cervezas claras pueden perder algo de brillantez y transparencia debido a la unión de polifenoles y proteínas.
En muchos países las autoridades sanitarias han obligado a establecer en las etiquetas una Fecha de Consumo Preferente, que ronda el año a partir de su fabricación. Este período resulta en la mayoría de los casos tremendamente inexacto, no se dejen llevar por ese dato, ya que existen algunos estilos que pueden guardarse por años, incluso décadas sin que se dañen si se almacenan adecuadamente .
Las cervezas que aguantan más tiempo suelen ser las que tienen porcentajes de alcohol más elevados, pero también es importante anotar que existen otros agentes que inhiben el fácil desarrollo de microbios, como son el lúpulo, el dióxido de azufre, el dióxido de carbono y un compuesto fenólico que se encuentra en la cáscara de la cebada.
 Mi recomendación es que dejen que su paladar decida qué está bueno y qué esta echado a perder. Traten de no confundir el “No me gusta esta cerveza” con el “Esta cerveza está echada a perder”. Es posible algún estilo no sea de tu particular agrado pero esto no significa de ninguna manera que esté echada a perder.
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