jueves, 11 de abril de 2013

LA SANGRE DE LOS VIKINGOS

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Por: Javier “Sunshine II” Sánchez

           
LEIF ERIKSON
      Todos hemos querido ser Vikingos alguna vez en nuestra vida. Las hazañas heroicas que desde pequeños hemos escuchado nos remontan de inmediato a una vida llena de aventuras, fortaleza física y espíritu indómito de conquista tanto en la tierra como en los océanos sin importar su ferocidad.
      Los Vikingos fueron el terror del mundo durante los siglos 8, 9 y 10. Sus conquistas a través de Inglaterra, Escocia, Holanda, Irlanda, Francia, Alemania, Italia e incluso África eran temidas y admiradas al mismo tiempo. Fueron exploradores intrépidos a los que se les atribuye el descubrimiento de territorios como Islandia en el año 861, incluso se ha encontrado “graffiti” vikingo en ciudades tan remotas como lo que fue Constantinopla, hoy Estambul en Turkía. Muchos afirman que un célebre vikingo llamado Leif Erikson fue el primero en explorar América por el año 1000 D.C. Esto ultimo es sumamente probable, pero lo que sí les puedo asegurar es que el navío de Erikson siempre llevaba entre sus provisiones principales muchos barriles de Ale.
      La cerveza era probablemente en elemento más importante en su vida. Se asegura que la costumbre de bautizar los navíos rompiendo una botella sobre su caso fue iniciada por los vikingos, la diferencia es que la botella contenía una mezcla de cerveza con sangre humana, que era esparcida por la nave con fines ceremoniales.
      La cerveza de los Vikingos era conocida como “Aul”, que luego los daneses transformaron el “Ol” para después ser transformada por “Ale” en el idioma ingles. Existían tres tipos de Ales vikingas: la Ale Clara, la Ale Tierna, y la Ale Welsh, todas sin lúpulo, dulzonas y muy potentes. Se asegura en Irlanda los vikingos cocinaban su cerveza con flores de brezo, un arbusto de la zona y ajenjo para darle cierto amargor. Para fermentarla usaban miel. Solían servir la cerveza con ajo para ahuyentar a la maldad.
      Los cuernos huecos muy usados como recipientes para beber cerveza solían estar marcados con inscripciones  mágicas que los protegían de las artimañas femeninas. Cuando llegaban a escasear los cuernos, era frecuente utilizar los cráneos de los enemigos muertos en batalla.
HEIDRUM: CERVEZA INTERMINABLE
      Durante el reinado de los vikingos, cualquier declaración hecha mientras se encontraban en estado de ebriedad, era considerada legalmente válida. Igualmente era común que las deudas se pagaran con cerveza. Los tributos exigidos a las tribus conquistadas eran frecuentemente pedidos en cerveza. Cuando alguien moría, sus propiedades eran vendidas y era menester que una tercera parte de lo acumulado fuera usado para comprar cerveza que se repartía durante la ceremonia de cremación. En la tumba misma del difunto eran vertidos litros y litros de cerveza como sacrificio a los espíritus y el lugar a donde los muertitos iban a parar, el paraíso que conocemos como “Valhalla”, no era otra cosa que una gigantesca cervecería. En este “Valhalla” antes de desayunar se organizaban duelos en donde uno de los muertos podía despedazar a otro sin mayor problema, ya que sus heridas sanaban sin más trámite y después compartían un desayuno consistente en carne de jabalí hervida  y cerveza, que surgía abundante e ininterrumpidamente de las ubres de una cabra llamada “Heidrun” llenado jarras  que jamás se vaciaban. Y para terminar de hacer más placentera la estancia en este paraíso, las encargadas de servir la cerveza eran una hermosas diosas guerreras llamadas “Valkyrias”.

      Todo este evidente  exceso vikingo parece, no obstante, haber afectado la salud ni la fuerza de esta singular raza de guerreros y conquistadores. Según crónicas  de la época de un tal Ion Fadhala comentan “nunca había visto hombres con un físico y altura tan desarrollados. Son tan altos como palmeras datileras, rubios y rojizos.”
      Las ceremonias religiosas de los vikingos eran unas verdaderas orgías cerveceras donde se consumían cantidades descomunales de Ale.
      A pesar de contar con una historia tan polémica y de haber destruido pueblos y ciudades enteras, creo que no podemos dejar de agradecerle a nuestros inquietos amigos vikingos el habernos regalado la Ale.
        Y tu…¿Qué cerveza nueva probaste esta semana? Explora, diviértete, piérdete en la diversidad. Busca más allá de la tienda de la esquina. Paz para todos.

Comentarios: javier@elsume.com

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