jueves, 24 de abril de 2014

DATOS Y MITOS SOBRE LA CERVEZA


           
LA PODEROSA INDUSTRIA CERVECERA
En un texto publicados en este mismo medio allá por octubre del 2010, les hablé del crecimiento en el consumo de cerveza en nuestro país a lo largo del tiempo. Este crecimiento esta fundamentalmente representado por los estilos de cervezas tipo lager de las fabricadas por los dos grandes consorcios cerveceros: Cervecería Cuauhtémoc-Moctezuma y Cervecería Modelo, quienes desde hace décadas compiten ferozmente por ganarse la aceptación de los mexicanos.
En esta ocasión me permitiré anotar, si no tienes ustedes algún inconveniente, algunos datos que me parece pueden ser interesante para tí.
Comenzaré por anotar que la cerveza es la bebida alcohólica preferida por los mexicanos y que el consumo promedio per cápita ronda los 34 litros por año. Los mexicanos afirmamos - segun encuestas realizadas - que solamente 8 de cada 1,000 tomamos diariamente en una proporción de 7.5 hombre por cada mujer. Estas mismas encuestas nos dicen que el mayor consumo de cerveza por volumen se da entre los 18 y los 29 años. Un dato interesante es que aunque afirmamos que tomamos "no muy seguido", cuando lo hacemos es en grandes cantidades.
MEZCLAR BEBIDAS ¿EMBORRACHA MÁS?
El número de mexicanos que se considera dependen del alcohol y presentan datos de abuso del mismo es de más de 4 millones, de los cuales tres cuartas partes son hombre y el resto mujeres. Los problemas que esta situación genera son principalmente con la familia del tomador  (casi un 11%), los pleitos (6%), problemas con la policía (casi 4%) y los problemas laborales (casi un 4%). Interesante ¿No?
Entre aquellos que voluntaria o involuntariamente pistean de más, se han generado y difundido una serie de creencias que a lo largo de los años parecen fortalecerse y parecen formar parte de nuestro "recetario colectivo". Alguna vez nos hemos visto en la necesidad de buscar una cura milagrosa que nos permita recuperar la vertical ante los embates del exceso de cervezas y de alcohol en general. Todos –no nos hagamos patos- hemos intentado desesperadamente de bajarnos alguna borrachera. Pues bien, me permito aquí comunicarles algo de  información para documentar su optimismo.
            "Si sudo, se me baja la borrachera". Falso: sólo entre el 7% y el 10% del alcohol que se consume se elimina por sudor y orina; el otro 93% o 90% se metaboliza en el hígado.
            "Revolver bebidas diferentes provoca que te emborraches más rápido". Falso: lo que intoxica a un bebedor no es la mezcla de distintas bebidas, sino la acumulación de alcohol en la sangre, independientemente de la presentación o sabor de la bebida que lo contenga. Lo que hace que se acumule alcohol en la sangre es la cantidad y la velocidad con la que se ingiere, no su sabor.
            "Un café cargado baja la borrachera". Falso: nada acelera el proceso de desintoxicación, que es lo que se conoce como "bajarse la borrachera”. Sólo el tiempo traerá como resultado la disminución de los síntomas de intoxicación; no hay ningún remedio que acelere la acción del hígado, un adulto (mayor de 18 años), en buenas condiciones generales de salud, requiere una hora aproximadamente en metabolizar cada copa ingerida.
TODOS TENEMOS UNA RECETA PARA BAJAR LA BORRACHERA
            "Aplicar hielo en los órganos genitales baja la borrachera". Falso: no existe ninguna relación entre el grado de alcoholización de un bebedor y la temperatura de sus genitales. Irrumpir en una zona tan delicada como lo es la genital, no traerá otro resultado que la incomodidad del sujeto y, si acaso, un cambio en la temperatura local. Nada ocurrirá con su intoxicación.
            "Las bebidas alcohólicas azucaradas emborrachan más". Falso: la presencia de azúcar no cambia en nada las cualidades del alcohol que contiene una bebida. El azúcar enmascara el sabor del alcohol y por ello el bebedor no se da cuenta de su presencia; esto puede ocasionar que se beba más.
            Bien señoras y señores, de acuerdo a estos datos ante una mala borrachera no tenemos salvación. El castigo a nuestros excesos es ineludible. Cada quien sabe lo que aguanta así que ahí “llévensela tanteada” como decía mi abuelita.
Y tu…¿Qué cerveza nueva probaste esta semana? Explora, diviértete, piérdete en la diversidad. Busca más allá de la tienda de la esquina. Paz y trabajo para todos.         

NOTA: Los datos anotados fueron abstraídos de la Encuesta Nacional de Adicciones, coordinada por la Secretaría de Salud y del documento “Mitos del Alcohol.




lunes, 14 de abril de 2014

CRISTO Y LA CERVEZA


JESUCRISTO Y LA CERVEZA

Por: Javier “Sunshine II” Sánchez

           
LA CRUCIFICCION SEGUN DALI
Como ya es tradicional en mis columnas, la de Semana Santa se la dedico a comentar la polémica teoría que afirma que Cristo vivió en un entorno cervecero y que sus andanzas y milagros tuvieron a esta bebida como parte de la anécdota y no al vino, como formalmente se afirma en todos los libros sobre el tema incluyendo la Biblia.
La versión oficial la hemos oído y leído una y otra vez durante más de 1,500 años. Durante lo relatos de la vida de Cristo nos dice San Juan el evangelista que Jesús (San Juan 2:1-11) se encuentra con su madre y sus discípulos en Caná  de Galilea (cerca de Nazaret) departiendo en una boda. En un momento dado María, al ver que el vino faltaba, le ordena a los sirvientes que hagan lo que Jesús les indique.  Jesús, a su vez, ordena que se llenen de agua seis tinajas de piedra originalmente destinadas a las purificaciones de los judíos. Al revisar estas tinajas el contenido se había transformado en vino de gran calidad, lo que les permitió seguir la fiesta. Para Juan ésta es la primera señal de Jesús.  Fue, de hecho, el primero de los 39 milagros documentados en los evangelios canónicos. Hasta aquí todo está en orden ¿si? Pues bien, ¿y cómo la ven si les digo que fue cerveza y no vino lo que Jesús puso en esas tinajas?
Vámonos despacito, porque seguramente me estoy metiendo “entre las patas de los caballos” al mencionar la posibilidad de que haya sido cerveza y no vino lo que amenizó las célebres bodas de Caná. Procuremos leer estos argumentos abriéndonos a la posibilidad de que un error histórico haya sido acumulado y repetido a lo largo de los siglos.
Debemos tomar en cuenta varias cosas, la primera es el hecho de que la Biblia original no fue escrita en Español, sino en Arameo, lo que abre la posibilidad de que a lo largo de tantos siglos y tantas traducciones hechas por tantas y tan diversas personas existan variaciones que al acumularse cambian algunas cosas. Esto no debería de sorprender a nadie, ya que esta situación la enfrentan hasta nuestros días los mejores y más capacitados profesionales de la traducción por el simple hecho de que los idiomas “reflejan conceptos a través de símbolos que no siempre significan lo mismo en dos regiones diferentes”, que son interpretaciones totalmente independientes de la realidad de cada grupo humano. Aun hoy se debate la probabilidad de que, como consecuencia de un error de interpretación, Jesús y su papá José hayan sido en realidad canteros y no carpinteros, ya que en los escritos originales de la Biblia solamente se dice que eran “constructores”.
LAS BODAS DE CANÁ: EL PRIMER MILAGRO DE JESÚS
El lenguaje usado en el Medio Este durante la época de Jesús era el Arameo y algunos estudiosos de las sagradas escrituras apuntan que quizá fue cerveza a lo que estos textos se referían. La traducción literal del Arameo nos dice que Jesús trasformó el agua en una “bebida fuerte”, pero nunca mencionan que fuera específicamente vino, esa interpretación fue acuñada por los griegos –primeros traductores de la Biblia - quienes dijeron que era vino[i], ya que para ellos esa era su “bebida fuerte” tradicional. La cerveza – que para los griegos era una bebida que tomaban los salvajes del norte - resultaba indigna para un líder como Jesús. Consideremos además que estas traducciones se hicieron muchos años después de que todos los evangelistas y contemporáneos de Cristo había muerto, así que no quedaba nadie para reclamar el “error” de traducción. Basta que una vez se haya cambiado la palabra “cerveza” por “vino” para que en todas las traducciones subsecuentes se repita.
Además en la traducción posterior de la Biblia al ingles antiguo se habla no únicamente de unas “tinajas de piedra” sino de una “línea de pilas de ale”, o “line of ale vats”. Si tomamos en cuenta que la palabra “ale” en el germánico antiguo se refiere a un tipo muy antiguo de cerveza, entonces la cosa se pone más interesante ¿verdad?[ii]
Permítanme echarle más leña a la lumbre: en la época de Jesús el principal cultivo y producto comercial de Tierra Santa eran los granos (cebada y trigo), junto con los olivares, las palmas datileras y las higueras, siendo la vid el menos cultivado. Las uvas eran raras ya que éstas fueron introducidas a la región apenas décadas antes del nacimiento de Cristo por los romanos, quienes evidentemente tenían una marcada influencia griega.  Resulta lógico pensar que cuando en Arameo se nos menciona que Jesús compartió con sus amigos una “bebida fuerte” y de “líneas de pilas de Ale” se referían a cerveza más que a vino.
LA ÚLTIMA CENA
Es importante anotar que la principal bebida de exportación de los egipcios en los años de Jesús hacia la región del Mediterráneo era la cerveza. No existen evidencias de que hayan exportado vino[iii].
Debemos también tomar en cuenta que desde miles de años antes del nacimiento de Cristo, la “bebida fuerte” tradicional de la región era la cerveza, según se demuestra en el famoso “Himno a la diosa Ninkasi[iv]” de los sumerios, primer civilización registrada por nuestra historia, donde desde 6,000 años se describe la receta para fabricar cerveza (de hecho esta receta es históricamente la primera que se conoce escrita por el hombre). Esto sucedió en Mesopotamia en la región que hoy conocemos como Irak, desde donde según nos platica el padre jesuita Ronald Murphy, director del Departamento de Alemán de la Universidad de Georgetown [v] , la receta fue exportada a través de los años hacia las regiones que hoy conocemos como Armenia, Georgia, Rusia, Israel, y otras más.
Otra: la cerveza era la bebida para la población común y corriente, para el populacho. El pueblo celebraba con cerveza. Las fiesta de las bodas de Caná no era precisamente para aristócratas griegos o romanos sino para gente del pueblo, de otra forma Jesús, su mamá y sus amigos no hubieran sido invitados, por lo que también resulta lógico deducir que la bebida que se sirvió era cerveza y no vino.
El vino no era en tiempos de Jesús una bebida “aspiracional” que el pueblo quisiera tomar para sentirse “de la high”, por el contrario representaba la opresión romana, era un símbolo del dominio imperial en Tierra Santa, ¿por qué habrían de querer celebrar una boda popular tomando vino?
La cerveza abundaba para la plebe - y Jesús fue “de la plebe”- mientras que el vino estaba reservado para la élite. La traducción original de la Biblia no la hizo la plebe, sino los cultos y estudiosos griegos quienes al tratar de decir que Jesús le ofreció a sus amigos la mejor “bebida fuerte” quisieron pensar que era vino ya que “casualmente” convenía mejor a sus intereses. 
Todos sabemos que Jesús no la llevaba muy bien con los romanos sino todo lo contrario. No hay un solo relato donde lo encontremos compartiendo el pan y el vino con los gobernantes romanos o con miembros de la clase adinerada quienes eran en realidad los que tenían acceso al vino.
LA CEBADA
Generalmente cuando pensamos en Jesús lo extraemos con escalofriante facilidad del verdadero contexto social y económico en el que le tocó vivir; persecución, represión, violentas luchas sociales, luchas políticas, religiosas, traiciones, asesinatos, desapariciones, violaciones, intereses económicos, privaciones, hambre y pobreza. Solemos imaginar a Jesús como un apuesto hombre barbado caminado estoicamente con sus sandalias, su blanca y reluciente túnica caminos y pueblos a la orilla del mar de Galilea con grupos de fans entusiastas y sonrientes a su alrededor, o departiendo su última cena en un amplio salón limpio e iluminado.  Nos gana el símbolo religioso en el que se convirtió y se nos olvida la terrible realidad que lo rodeaba. Jesús era de la plebe…comía y bebía lo mismo que comía y bebía la plebe.
Evidentemente esto que les comento sobre el primer milagro registrado del hijo de Dios no demerita en absoluto su divinidad, es igual de milagroso trasformar el agua en cerveza que transformarla en vino ¿no es cierto?
Ahora echemos a volar nuestra imaginación un poco más, si lo que tomaron en Caná fue cerveza entonces ¿qué tomaron en la Última Cena? ¿Será cerveza la sangre de Cristo en lugar de vino?
Para terminar les dejo otra inquietud: ¿saben cuál era uno de los principales alimentos que llevaban consigo los exploradores y ejércitos que recorrían la tierra y los mares conocidos de la época?….¡adivinaron! Era cerveza[vi], ya que no se echaba a perder con la facilidad del agua y otros alimentos como el pan, la carne o los vegetales. Entonces….¿no estaría también el arca de Noé cargada con tinajas y tinajas de cerveza?
El temas de la posible transformación del agua en vino no es nada nuevo. Se ha comentado y discutido en todo el mundo durante años. Los constantes descubrimientos arqueológicos nos han ayudado a comprender con mayor claridad nuestro pasado aclarándonos detalles que durante siglos estuvieron ocultos o erróneamente interpretados. Hemos podido dimensionar mejor las grandes figuras y eventos que dieron forma a nuestra civilización, a nuestras costumbres y a nuestras religiones. Hemos aprendido a abrirnos ante las posibilidades y a aceptarlas como realidad cuando la ciencia nos ayuda a comprobar su certeza.
¿Vino o cerveza? Finalmente eso es lo menos importante. La fé de los católicos trasciende la forma y se afianza al fondo, a la esencia de su religión.
  Y tu…¿Qué cerveza nueva probaste esta semana santa? Explora, diviértete, piérdete en la diversidad. Busca más allá de la tienda de la esquina. Paz y trabajo para todos.         


BIBLIOGRAFIA


[i] Oxford University Press. Traducción de los Evangelios por el padre jesuita Ronald Murphy.
[ii] “Alus” en Lithuano (ultimo país del Báltico en convertirse al cristianismo), “ölu” en Estonia, “Olut” en Finlandia, “öl” en Suecia, “ol” en Danés, “Ale” en ingles.
[iii] Historia de la Humanidad, Colección. Arlanza Ediciones. Barcelona
[iv] “La diosa nacida de aguas frescas y burbujeantes que llena la boca y alegra el corazón”. http://es.wikipedia.org/wiki/Ninkasi
[v] http://explore.georgetown.edu/people/murphyg/?PageTemplateID=128
[vi] Historia de la Humanidad, Colección. Arlanza Ediciones. Barcelona

martes, 8 de abril de 2014

MEXICALI BEER FEST DE PRIMAVERA



        



Acaba de terminar una semana muy agitada, llena de actividad cervecera y nos espera otra aun más prometedora.  Apenas el sábado pasado terminó la edición número 14 del festival de rock progresivo Baja Prog en donde participaron por segundo año consecutivo varios artesanos cerveceros de la ciudad de Mexicali causando entre los visitantes de otras partes del país y del mundo un impacto muy positivo. Muchos manifestaron su asombro al probar la gran calidad de las cervezas artesanales que ahí se ofrecían; marcas como 3B, Legión, MiCheve, Puerco Salvaje, Península, Fauna y Cucapá cumplieron su objetivo de impulsar la buena cerveza de esta ciudad.

Esta fin de semana, específicamente el sábado 12 de abril, vuelven al ataque los cerveceros artesanales de Mexicali, pero aun con mayor fuerza, en lo que será el Mexicali Beer Fest de Primavera, al que asistirán no solamente fabricantes locales, sino también de otras ciudades del Estado de Baja California, algunos de otros estados y del la ciudad de San Diego, California. Esto seguramente hará felices a muchos amantes de la buena cerveza.
DEPARTIENDO EN UNO DE LOS ESTANDS

Como muchos recuerdan, el primer Mexicali Beer Fest se llevó a cabo en el entonces recientemente remodelado centro histórico de la ciudad, justo frente a la catedral de la ciudad.  Debido al gran éxito del evento y viendo la gran convocatoria que logró, en este 2014 se desarrollará en un espacio aun más grande: en el céntrico parque Vicente Guerrero, rodeado de árboles, pasto y aire libre.

Comentan los organizadores, encabezados por Héctor Corella (cerveza Amante), Rogelio Hernández y Rafael González (Cerveza 3B) que es manifiesto el entusiasmo entre los artesanos participantes, muchos de los cuales han venido preparando sus propuestas especialmente para tenerlas listas para este evento. Los estands se encuentran prácticamente vendidos y listos para ofrecer la refrescante bebida a quienes visiten el parque.  Por otro lado entre los amantes de la buena cerveza también se percibe un entusiasmo particular. Los comentarios que se oyeron en el Baja Prog o que dicen en lugares donde se vende cerveza artesanal como El Sume, el Gastro Bar o La Tapería tratan de lo mismo: “¿Vas a ir al Beerfest?”, “¡Nos vemos el sábado!”, “¡Vámonos en bola!”, etc. Definitivamente el ambiente promete estar mejor que en la primera edición.

GRAN ASISTENCIA EN LA EDICIÓN PASADA
Una de las cosas que me han llamado más la atención de estos eventos, es la gran diversidad de personas que asisten; jóvenes, adultos, viejitos, mujeres, hombres, familias enteras, grupos de amigos, parejas. Al llegar percibes un ambiente de verdadera convivencia donde todo el mundo solamente trae dos cosas en su cabeza: probar buena cerveza y pasársela a gusto. 

No dejo de maravillarme del gran cambio que en muy poco tiempo se ha gestado en el ambiente cervecero.  El Mexicali Beer Fest y otros eventos similares que se desarrollan tanto en Mexicali como en Ensenada y Tijuana solamente nos evidencian que la gente sabe apreciar lo bueno en cuanto lo prueba. El problema radicaba en que anteriormente no se tenía acceso a estas cervezas y no sabíamos lo que estábamos perdiéndonos.
EN EL ESTAND DE EL SUME

Enhorabuena a los organizadores y a los expositores y, por supuesto, a quienes tendremos el privilegio de estar ahí. ¡Saludes!

¿Tú probaste alguna cerveza nueva esta semana?  Explora, diviértete, piérdete en la diversidad. Busca más allá de la tienda de la esquina.









jueves, 27 de marzo de 2014

LA CERVEZA VERDE

                 Por: Javier “Sunshine II” Sánchez
        

Este es uno de estos temas que cada año repito debido al la relevancia que tiene para la cultura y tradición cervecera en general, así que si les suena conocido, ya están avisados.   
SAN PATRICIO
Siempre que pensamos en tomar una cerveza seguramente a lo más que llegamos es a escoger mentalmente entre las claras, las ámbar y las obscuras ¿no es cierto?  Pero creo que nunca hemos oído que nadie llegue a una cantina diciendo “¡dame una cerveza verde bien helada!”. Por lo menos eso no es frecuente oírlo querida Baja California “tan alejada de Dios y tan cerca de la Tecate”, sin embargo esto resulta de lo más común en muchos Pubs europeos y de Estados Unidos por estas épocas del año.
La cerveza verde se la debemos a San Patricio. Bueno…no porque él la haya inventado, sino debido a que sus fieles devotos irlandeses, que nomás andan buscando pretextos para echarse una o varias cervezas, se les ocurrió esta singular idea.  Como ustedes saben San Patricio es el santo patrono de Irlanda, donde nació entre el año 377 y el 385 en la localidad escocesa de Killatrick. El santo muere un 17 de marzo entre el año 461 y el 464, de ahí que cada año en ese día se arme la tremolina en cualquier lugar donde esté cerca un irlandés. 
El símbolo de San Patricio es un trébol verde (shamrock) ya que, según cuentan las crónicas conventuales, en una de sus catequesis utilizó una de esas pequeñas plantas que abundan en la campiña irlandesa para explicar el concepto de la Santísima Trinidad; tres hojas en una misma planta. Desde entonces el trébol, el color verde, San Patricio e Irlanda son la misma cosa.
 Nuestros hermanos irlandeses, que son igual de argüenderos y pistiadores que nosotros los mexicanos, no podían dejar pasar esta inigualable oportunidad para armar su fiesta más importante.
CELEBRANDO A SAN PATRICIO
Según me platican esto de pintar la cerveza de verde se lo debemos a un grupo de universitarios (¡ah, raza!) que idearon esto cuando en 1963 las autoridades universitarias, ingleses esencialmente, tratando de boicotear las celebraciones estudiantiles irlandesas  paganas y de dudoso origen….y a fin de no dejar que el culto de festividades bárbaras introduzcan el ocio como tradición…” arbitrariamente movieron la entrega de exámenes mensuales a la primera y segunda semana de marzo. Los universitarios contraatacaron reuniéndose el 10 de marzo a las 6:30 de la mañana – hora a la que se iniciaba la venta de licor en los Pubs – y bebían cerveza rubia a la que le añadían un colorante vegetal azul que al combinarse daba una tonalidad verde. Esto lo hacían mientras brindaban por las tradiciones de su país, leían bendiciones irlandesas y cantaban antiguas canciones tradicionales hasta la hora de entrar a clases. Ya sabrán las condiciones en las que llegaban a sus aulas.  Durante los siguientes días resistían estoicamente los embates de sus maestros intentando aprobar los exámenes dignamente y con la satisfacción de haber resistido el intento de los ingleses de aplastar sus tradiciones y su identidad irlandesa. Esencialmente el pintar la cerveza de verde fue un acto de rebeldía que con el pasar de los años se convirtió en una tradición local. Parte de esta actitud incluía que la cerveza verde no debía ser embotellada, sino servida directamente del barril. Brindar con una cerveza verde en la mano es todo un símbolo de dignidad e identidad.
Actualmente muchos tomamos la cerveza verde sin saber – y sin interesarnos – cómo fue que se les ocurrió pintarla.  Suponemos que es verde porque los tréboles son verdes y eso nos basta. El chiste es participar de la fiesta de San Patricio aunque no tengamos ningún pariente remotamente irlandés.
La cerveza verde ha pasado a ser parte del anecdotario cervecero universal. No constituye por sí misma un estilo de cerveza, pero si nos habla de cómo cada sociedad teje sus tradiciones utilizando los elementos de la vida diaria que su entorno les proporciona, cosas tan mundanas como la cerveza, el vino, el tequila llegan a adquirir otro significado que trasciende su naturaleza inicial. Eso es bonito.
EL RIO CHICAGO PINTADO DE VERDE
En la ciudad de Chicago, en los Estados Unidos, a partir de esta tradición desde hace cuatro décadas una sección de las aguas del río Chicago se tiñen de verde, tradición que los habitantes y visitantes de la ciudad esperan gustosos, aplaudiendo mientras una embarcaciones esparcen la pintura al son de gaitas irlandesas.
Nos vemos la próxima semana, hasta entonces tomen una cerveza verde y levantando su vaso en la diestra digan junto conmigo ¡Sláinte!
¿Tú probaste alguna cerveza nueva esta semana?  Explora, diviértete, piérdete en la diversidad. Busca más allá de la tienda de la esquina.


viernes, 21 de marzo de 2014

LA CERVEZA EN LA EDAD MEDIA


         Por: Javier “Sunshine II” Sánchez
        


MONJE COCINANDO CERVEZA
El Medievo es para muchos una época de oscurantismo y aletargamiento social. Este período de la historia de la humanidad de casi 1000 años que abarca desde el Siglo V (a partir de la caída del imperio Romano de Occidente) hasta el XV (algunos dicen que en 1453 con la caída del imperio Bizantino y otros que en 1492 con el descubrimiento de América) vio surgir y fortalecerse a la teocracia, la superstición exacerbada, la violencia, guerras brutales, grandes epidemias que mataron a millones de personas y órdenes sociales representado por el feudalismo.
No obstante la Edad media no fue un período de estancamiento sino que, en muchos aspectos, fue la base del sistema capitalista que conocemos en la actualidad. La movilidad humana durante esa época fue intensa provocando con ello un rico intercambio de bienes culturales que fueron conformando el carácter de los países de Europa y Asia tal y como los conocemos hoy.
Después de que los romanos, luego de años de dominación, abandonan finalmente las islas Británicas alrededor del siglo V, iniciaron las migraciones de los pueblos provenientes de Escocia e Irlanda. Al verse estos pueblos sin la protección romana reclutaron mercenarios Anglo Sajones quienes eventualmente se quedaron a vivir en el país en contra del agrado de los habitantes originales. Los Anglo Sajones, grandes bebedores de cerveza, introducen esta tradición que enraíza con los años y se mantiene hasta la actualidad.
En la Edad Media se tomaba únicamente cerveza tipo Ale (recordemos que el estilo lager se desarrollo hasta finales del siglo XVIII) y de acuerdo a documentos encontrados los estilos principales eran la Ale Clara, una Ale de origen celta que contenía miel, una Ale más fuerte de doble fermentación, y otra Ale ligera. Es importante anotar que estas cervezas del medievo no contuvieron lúpulo sino hasta finales del siglo XV, cuando se generalizó su uso.
Para el siglo X las tabernas empezaron a proliferar y a convertirse en parte esencial de la cultura del norte de Europa. Los “expendios” de los monasterios fueron durante muchos años los únicos lugares donde se podía adquirir cerveza, fuera de la fabricada en forma casera. Los monjes que habitaban esos monasterios fabricaban cerveza no solamente para consumo interno, sino como un medio para financiar sus operaciones vendiendo parte de su producción a viajeros y aldeanos del lugar. Gran parte de la experimentación en la fabricación de cerveza durante la Edad Media se lo debemos a los monjes que habitaban estos monasterios. Para ellos la cerveza era de vital importancia ya que constituía en determinadas épocas como la cuaresma, su único alimento durante los prolongados ayunos. La relativa facilidad con la que estos hombres de Dios fabricaban cerveza, se debía en alguna medida a que por ser comunidades “protegidas” y al margen de los eventos violentos de la época, podían sembrar sus propias tierras con granos de donde obtenían la malta necesaria.  En gran medida le debemos a estos monasterios religiosos el hecho de que la fabricación de cerveza haya prevalecido e incluso se haya fortalecido durante el medievo. Aun en nuestros días las cervezas llamadas “de Abadía” son altamente apreciadas y todas ellas tuvieron su origen en este “oscuro” milenio.
En los hogares mientras tanto, las mujeres fabricaban cerveza para uso exclusivo de su familia. La fama de la cerveza de algunas de estas casas eventualmente trascendía las puertas del hogar y era apreciada por vecinos y transeúntes. Las mujeres que la fabricaban en casa obtenían para ellas y sus familias  recursos económicos mediante la venta de cerveza, es ahí donde surge el nombre de “Public House” que se evolucionaría hasta convertirse en “Pub”.
RECIPIENTES DE BARRO
La cerveza en el medievo ya empezaba a utilizar el trigo además de la cebada para producir sus maltas. Incluso había un tipo de cerveza más barata fabricada con avena y que contenía “Grout” un derivado lechoso que le daba nombre a quienes la tomaban: grouters.
La Edad Media fue, por lo menos para la cerveza, una época de crecimiento y proliferación hacia muchos países europeos que asimilaron la tradición y la hicieron suya para siempre. Aun podemos probar muchos de los estilos que se originaron en aquellos siglos. No es difícil encontrarnos en otras partes del mundo con cerveceros que basan sus estilos en antiguas recetas y –lo que es más interesante- con un éxito comercial verdaderamente importante.
¿Tu qué cerveza nueva probaste esta semana?  Explora, diviértete, piérdete en la diversidad. Busca más allá de la tienda de la esquina. Amor y paz para todos.







viernes, 14 de marzo de 2014

LA ESPUMA DE LA CERVEZA


Por: Javier Sánchez Valenzuela

        
                      Inclinar el vaso al servir una cerveza para que no haga espuma es cosa de maricones”, afirma el señor Randy Mosher autor del libro “Tastingt Beer”. Y prosigue diciendo: “…esto dará como resultado una cerveza demasiado gasificada con poco aroma y una pobre y efímera disipación de la cabeza de la cerveza.” Imagínate lo que el Sr. Mosher debe pensar de los que en las fiestas agregan pan de barra a las jarras de cerveza para que no haga espuma, no quiero ni imaginarlo.

         Vamos platicando un poco de este polémico tema con el fin de que llegues a tus propias conclusiones respecto de qué tanta espuma quieres que tenga tu cerveza. Lo primero que debemos decir es que la cabeza de espuma de cerveza es producida por burbujas de gas, generalmente dióxido de carbono. Este dióxido de carbono se forma durante el la etapa de fermentación gracias a procesos químicos producidos por el la proteína del mosto (el extracto de la malta), las levaduras y los residuos del lúpulo.  Esta carbonatación puede darse mediante diferentes técnicas antes o después de que la cerveza sea envasada.
         Si has probado varios estilo de cerveza habrán notado que no todos generan la misma cantidad de espuma y que algunas de esas espumas tiene diferente consistencia. Si sirves una Belgian Pale Ale (Duvel por ejemplo) junto a una Stout (Guinness por ejemplo) sabrás exactamente a qué me refiero; mientras que la primera es de color blanco brillante con una consistencia ligera y chispeante que te hace cosquillas en la boca, la segunda es más oscuras, compacta y cremosa.
La estructura proteínica de la cerveza la convierte en la única bebida que desarrolla espuma de manera natural. La espuma ha sido parte de la cerveza desde que se inventaron todos los estilos que actualmente conocemos en el mundo. Para un buen bebedor el hecho de que su vaso tenga una buena cabeza es tan importante como para el fabricante y dedican mucho tiempo a estudiar las complejidades técnicas que esto conlleva. Controlar las proteínas que constituyen la espuma, llamadas Coloides, es un trabajo complejo.
    
     La carbonatación de una cerveza también puede inducirse de forma artificial mediante diversos métodos, aunque para muchos – como los que apoyan la Campaign for Real Ale’s (CAMRA) hacerlo de forma artificial es casi como invocar al demonio.
         Los niveles de carbonatación generalmente se mide en términos de volumen de CO2 que contiene.  De esa forma tenemos que las cervezas muy carbonatadas como una Belgian Strong Golden contienen un volumen de CO2 de entre 3.5 y 4, mientras que las menos carbonatadas pueden tener de cero a 1.3.  Las cervezas lagers americanas que comúnmente conocemos cuentan con un volumen de carbonatación de entre 2.2 y 2.7.
          ¿Cuál es la cantidad apropiada de espuma? Para contestar esta pregunta debemos estar consientes de que cada estilo tiene diferentes características, algunos carecen prácticamente de ella y otros la tienen en abundancia. Aunque por este rumbo se habla de una pulgada de grosor en los estilos que acostumbramos, la verdad es que este tema llega a ser una preferencia cultural.  Evidentemente los belgas aprecian mucho la espuma ya a que muchas de sus cervezas generan grandes cabezas al grado de que resulta casi imposible servirlas de una sola vez y, como detalle curioso, los vasos de la cerveza Duvel están diseñados para que al servir una botella gran parte del recipiente quede vacío para contener la espuma. Dicen los que saben que el mejor vaso para tomar cerveza es el que tiene forma de tulipán – como el de Duvel -  porque permite apreciar como ninguno otro el color, cuerpo, aroma, espuma y temperatura de la cerveza. En Irlanda – otro de los casos curiosos -  servir una Guinness es una labor de paciencia ya que la espuma tarda más de un minuto en asentarse. En la región de Baviera en Alemania los tarros te los sirven con mínimo una cuarta parte de espuma. En muchos lugares donde se sirven estilos belgas, checos, alemanes o artesanales, acostumbran enjuagar con agua el vaso antes de servir la cerveza, esto inhibe un poco la creación de espuma excesiva.
CADA CERVEZA TIENE ESPUMA DIFERENTE
         La espuma de la cerveza ayuda a “amarrar” el aroma  de una cerveza dentro del vaso y, al condensarse, expele el exceso de carbonatación que pueda tener, ayudando con esto a que el sabor surja de manera más clara.
¿Tu probaste alguna cerveza nueva esta semana?  Explora, diviértete, piérdete en la diversidad. Busca más allá de la tienda de la esquina.
Paz y Trabajo para todos.