jueves, 21 de mayo de 2015

¿POR QUÉ CERVEZA Y NO BIER?

         Por: Javier Sánchez Valenzuela

Me encontré un artículo que vino a despejarme una duda estacionada en mi cabeza desde hace años y quiero compartirlo con ustedes. Estoy seguro que a muchos de los que me siguen en esta columna les va a resultar igualmente interesante aunque, como lo verán, un poco enredoso. Si no te interesan los vericuetos cerveceros, es buen momento para dejar seguir leyendo.
         Quiero darle todo el crédito que corresponde al Blog español TIERRA DE CERVEZA Comunidad de Aficionados a la Cerveza, de donde íntegramente tomé el texto que ahora comparto aquí.
        

¿Por qué en español decimos “cerveza” y no un término derivado de “beer” como la mayoría de europeos?

 

¿Nunca  se han preguntado por qué en español usamos el término “cerveza cuando ésta una palabra es tan diferente de otros términos europeos utilizados para designar esta bebida (beer, bier, birra, bière)?
BEER, BIER, BIRRA, BIËRE
Comencemos por el comienzo: según el Diccionario de la Real Academia Española, la palabra “cerveza” proviene del celtolatino (o sea, de origen céltico e incorporada al latín) cerevisĭa. Por otro lado, en la Wiki dan dos posibles opciones: Una, de Joan Corominas, que dice que cerveza” proviene del latín “cervêsïa y que, a su vez, esta palabra proviene del galo, idioma celta. La raíz celta parece que está emparentada con el galés “cwrw” y el gaélico “coirm“. Ahora, el Petit Larousse Illustré de 1918 entiende por cervoise” la “cerveza de los antiguos galos.
La otra opción, de Phillippe Duboë-Laurence y Christian Berger (El libro del amante de la cerveza), sugiere que cervoise” viene de “cerevisia, pero luego añaden que esta voz vendría de “Ceres“, diosa latina de la tierra y los cereales, y de “vis“, la fuerza.
Generalmente, estas etimologías no son tomadas en serio por los filólogos. En cualquier caso, está plenamente aceptado que “cereal” proviene de “cerealis“, que designa aquello perteneciente a la diosa Ceres, a la que se representa con espigas de trigo en la mano.
LA DIOSA CERES
Bueno, a ver, que nos desviamos. Recapitulando: los españoles adoptamos este término del francés medieval que, a su vez, se había derivado de la palabra galo-romana (o sea del francés antiguo, dialecto del latín) cerevisiae. Hasta aquí todo más o menos claro pero no resuelve el problema de inicio. Parece ser que por la época en que los españoles estábamos adoptando el término cerveza, como decía, de los franceses (alrededor de 1482), éstos, a su vez, comenzaban a dejar de pronunciar cervoise en favor del término “biere, que viene del germánico “bier (y éste del latín “biber“, “para beber“), el cual era el término más popular en el norte de Europa, donde el clima es más favorable para la producción de los granos que se utilizan para hacer la bebida. Fué así como los españoles nos quedamos con el primer término mientras la mayor parte de los países europeos usaban derivados del alemán bier.
¿Y qué término se utilizaba en España antes de la adopción de cerveza? Antes de 1482, los habitantes de la Península Ibérica empleaban la antigua palabra ibéricaceria” o “celia“, que significa “fermentado de trigo.
MALTA Y LUPULO
Interesante, ¿no? Pues esto  no es todo, aquí tienen un Bonus Track: El término Inglés ale” proviene de la palabra escandinava para denominar a la cerveza “oel. Aunque oel se refiere a todos los tipos de cerveza en general, los puristas de la cerveza saben que el término Inglés ale se refiere sólo a la cerveza producida usando el proceso de fermentación alta en contraposición a las lager, que son de fermentación baja.

Hasta aquí el texto que les anuncié. Prometo en el futuro seguirlos hacienda bolas con otros temas que, igual que este, rondan en mi cabeza desde hace años y que poco a poco iré descubriendo y – si me lo permiten – compartiendo contigo.
¿Tu probaste alguna cerveza nueva esta semana?  Explora, diviértete, piérdete en la diversidad. Busca más allá de la tienda de la esquina.

Paz y Trabajo para todos.

miércoles, 20 de mayo de 2015

LAS NEGRAS Y LAS MENOS NEGRAS


Por: Javier Sánchez Valenzuela
        
Cuando tomamos una cerveza además de su sabor, su olor, su textura, su temperatura también involucramos su color. El color es de hecho una de las características más evidentes que nos permiten diferenciar los diferentes estilos de cerveza. Cuando en una tienda nos paramos frene a un refrigerador bien surtido de cervezas, notamos que tenemos para escoger una muy amplia variedad de colores que van desde el dorado muy claro y transparente hasta el negro…o casi negro. ¿Qué nos dice el color en una cerveza?
Alguna vez comentaba que hace muchísimos años, hacia la mitad del siglo XIX, el color no importaba demasiado, ya que pocos eran los que veían lo que se estaban tomando. Los recipientes en los que la cerveza se servía eran de barro, metal, incluso madera o cuero, lo cual impedía ver el color del líquido y lo que principalmente definía el gusto por algún estilo de cerveza era el sabor y el olor. Al introducirse los recipientes de vidrio transparente el color tomó otra dimensión.
Actualmente es todo un espectáculo contemplar la gran gama de colores que tienen las diferentes cervezas; doradas, rojas, amarillas, ambarinas, turbias, transparentes, negras…incluso verdes como es el caso de las ediciones irlandesas que celebran a San Patricio, o las Berliner Weisse que alguna vez fueron promocionadas con alusiones a las luces de los semáforos por sus colores verde, amarillo y rojo.
Pero vamos clavándonos por lo pronto en las cervezas obscuras de tan mala reputación. Esto lo digo porque es muy frecuente que la gente les cuelgue borracheras que seguramente se debieron a otras circunstancias y no al color fuerte de la cerveza. “Híjole, no vuelvo a tomar de esa cheve prieta que compramos ayer porque se me sube muy rápido….si nomás de probarla ya se siente el patadón”.   En realidad el color no tiene nada que ver con el porcentaje de alcohol que una cerveza contiene, nada. El origen del color obscuro es otro.
MALTA TOSTADA Y MALTA SIN TOSTAR
Recordemos que uno de los ingredientes de la cerveza es la malta, es decir granos (cebadada o trigo por lo regular) que son humectados para que inicien su germinación, la cual en un determinado momento es detenida mediante un proceso de secado. Esa malta se tuesta para sacar los ricos olores que nos recuerdan al café tostado, es por esto que muchas de las cervezas negras huelan como a café. En ciertas zonas de la ciudad de Dublin, en Irlanda, el olor a “café” se respira en el aire y esto se debe a que la inmensa planta de Guinness está tostando la cebada que requiere para su fabricación.
Cada fabricante tuesta la malta de acuerdo a su muy particular forma de hacer cerveza y esto es lo que influye esencialmente en el color; entre más se tuesta el grano, más obscura es la cerveza…entre menos tostado, más clara. Es así de simple. Podemos encontrar tanto Lagers como Ales de color obscuro.
Existen varios métodos para medir el color de una cerveza terminada, los más comunes son el EBM (European Brewery Convention), y el más común el SRM (Standard Reference Method). Cuando encontramos que una cerveza expone un número SRM bajo, digamos un 1 ó 2, significa que es una cerveza muy clara, en cambio una cerveza con un SRM  de 40 ó más, es prácticamente negra.
Evidentemente hay cervezas obscuras que tiene altos contenidos de alcohol, pero sucede lo mismo con las claras. Las marcas que comúnmente tomamos contienen porcentajes de alcohol moderados.  Así que con toda confianza compra tus cervezas prietitas sin mayor complicación, no te van a emborrachar más que cualquiera otra de las que estás viendo en el refrigerador de la tienda. O si prefieres conocerlas antes, te recomiendo que vayas a El Sume, Cervezas Artesanales y del Mundo, ahí podrás dleitarte con todas.
¿Tu probaste alguna cerveza nueva esta semana?  Explora, diviértete, piérdete en la diversidad. Busca más allá de la tienda de la esquina.
Paz y Trabajo para todos.


viernes, 8 de mayo de 2015

AFRICA Y LA CERVEZA

Por: Javier Sánchez Valenzuela
        
AFRICA
¿Quién inventó la cerveza? Esta pregunta me la han hecho muchas veces.
¿Cuándo se inventó la cerveza? Esta es la pregunta que le sigue automáticamente a la primera. La respuesta sin embargo es un poco más complicada que la pregunta misma.
Para tratar de dar una respuesta adecuada, hace algunos años en este mismo espacio escribí un artículo en el que describí de forma sucinta lo que sabía al respecto. En esencia lo que ahí comenté es el hecho de que la cerveza la inventaron grupos humanos diferentes en lugares diferentes y en épocas diferentes. Muchos tratan de adjudicarle el milagrito a los egipcios o a los sumerios, pero la cosa no es así de simple. Creo que no podemos darle todo el crédito a una sola civilización y a una época específica.
Vestigios de elaboración de cerveza han sido encontrados desde finales del neolítico en lugares tan distantes como China, India, Europa, América y África en épocas separados entre sí por miles de años.       
África es el continente donde según la inmensa mayoría de los antropólogos surgió el primer ser con caracteristicas humanas on caractere segun  or miles de añosneol, pero la cosa no es asísticas humanas. Según sabemos esto sucedió hace poco más de dos millones de años en las planicies del Serengeti en las ahora áridas planicies de Tanzania y en un punto conocido como la garganta de Olduvai. A partir de ahí los humanos empezamos a desparramarnos por la tierra desarrollando características diferentes que nos permitieran adaptarnos las respectivos entornos.
Desde hace aproximadamente 8,000 años se fabrica cerveza en África tanto en pequeñas villas remotas como posteriormente en las dinastías cerveceras que la
usaban ya con fines comerciales.  Cuando los primeros europeos empezaron a explorar África se asombraron con la gran cantidad de lugares donde se fabricaba y de variedades de cerveza que producían las diferentes tribus.  La cerveza más que una bebida recreativa era un elemento alimentico esencial para la dieta de los africanos. Para producirla utilizaban granos y hierbas originarios de sus diferentes regiones. Usaban harina de cassava, savia de pala, sorgo, cebada e incluso maíz, el cual fue traído por los comerciantes árabes de la época y que se usó en más de 100 estilos de cerveza fabricada por los nativos.  Algunos d estos ancestrales ingredientes siguen siendo utilizados en algunas cervecerías modernas.
La mayorías de esta cervezas africanas saben a agua de avena con ciertos toques de uva pasa. Algunas otras son más lechosas y fuertes en su sabor, acercándose a algo parecido a los que hoy conocemos como barley wine. Éstas generalmente eran fabricadas para ceremonias especiales.
La cerveza sigue siendo una parte importante de la dieta de muchas tribus africanas. Debido a que su producción dista mucho de contar con las modernas técnicas de filtrado, aun en nuestros días vemos el uso de popotes de paja que son introducidos en una vasija comunal desde la que varias personas toman a la vez. En estas situaciones de convivencia los participantes se sientan alrededor del recipiente y mientras toman platican sus historias y chismes del día.  El popote  para tomar cerveza utilizado por estas tribus tiene al menos 5,000 años de historia. Esto es fácil comprobarlo al ver los antiguos geroglíficos heredados de los egipcios y en tabletas de marcilla elaboradas por el pueblo de los sumerios, en Mesopotamia.
EL MUNDO DE SAB MILLER
Sin embargo no todo lo referente a la cerveza en África se ubica en la antigüedad. Actualmente uno de los grupos cerveceros más importantes del planeta tiene su origen en Sudáfrica. Por supuesto me refiero a South African Breweries, mejor conocido por sus siglas SAB y en Estados Unidos como SABMiller. Este grupo fundado en 1895 cuenta ahora con más de 80,000 empleados en todo el mundo, de los cuales casi 11,000 están en África.
África fue y sigue siendo una de las piezas más importantes en esta larga y compleja historia de la cerveza en el mundo. Su trascendencia es innegable ya que nos une directamente con los orígenes de las civilizaciones modernas.
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Paz y Trabajo para todos.




UNA ENGLISH BITTER MUY ESPECIAL

         Por: Javier Sánchez Valenzuela
        
El Sume en su cuatro aniversario decidió elborar una cerveza muy especial para celebrar con sus amigos.  Entre el Tavo Gaspar y yo estuvimos pensando cuál sería el estilo más adecuado: ¿Una Blond Ale?¿Una Heffeweizen? Una Kolsh?  La idea era encontrar un estilo que se acomodara al paladar de nuestra región y que pudiera ser tomada en una celebración. Después de varias vueltas – y de varias cervezas – se nos iluminó la cabeza, o más bien el paladar- y dijimo: Tiene que ser una Bitter. Este estilo tradicional ingles os resultó la conjunción perfecta entre sabor, aroma, cuerpo, color y textura.  Acto seguido hablamos con nuestros amigos y excelentes maestros cerveceros  Luis Larios y Jonathán Días para platicarles nuestra idea y de inmediato estuvieron de acuerdo en hacer una colaboración, “Va a quedar poca madre” nos dijeron y así fue.  Pero, para ilustrar un poco el por qué de nuestra decisión, déjenme platicarles un poco de este estilo ¿les parece?
Curiosamente cuando nos referimos a una situación desagradable o triste hablamos de que tuvimos un “Momento Amargo”. Digo que es curioso porque no necesariamente lo amargo es malo, sino que puede incluso llegar a ser una sensación verdaderamente placentera. De entre la infinidad de sabores que somos capaces de percibir, los humanos podemos distinguir cuatro fundamentales: dulce, salado, ácido y amargo. Cuando somos niños instintivamente buscamos aquellos sabores simples que se apeguen lo más posible a esas cuatro sensaciones básicas, sin embargo a medida que vamos creciendo y desarrollando nuestros sentidos aprendemos a apreciar combinaciones complejas que en muchas ocasiones se antojan opuestas y hasta aberrantes. Esto es cada vez más evidente en lo que a comida y bebidas se refiere. En muchos lugares – como en Italia – se despierta el apetito  con bebidas amargas hechas con base a quinas y otras hierbas y especias.
Parecería ilógico nombrar a un estilo de cerveza “Bitter” que significa amargo. ¿A quién se le antojaría probar algo llamado así? Sin embargo en la Grán Bretaña este estilo de cerveza es la de mayor consumo en los Pubs de todo el país. Cualquiera que hay tenido la fortuna de visitar alguno notará que los parroquianos la consumen para refrescarse de la misma forma que en nuestras latitudes consumimos las cervezas estilo Lager, especialmente las Pilsener. A diferencia de las cervezas Stout o Porters que se consumen principalmente en los meses más frios por su capacidad de “calentar” el cuerpo, las Bitter son perfectas para un receso durante un día de verano.
Las Bitter son Ales, es decir, de fermentación alta, por lo que su sabor siempre es intenso, frutal y aromático, ideal para acompañarlo con los famosos fish and chips callejeros o, por nuestros rumbos, con unos buenos tacos de carne asada de tortilla de harina (¿hay de otros?). Las Bitter son ideales para acompañar la comida informal, yo no me atrevería a tomarla acompañando platillos de sabores suaves y delicados porque la Bitter se robaría el espectáculo.
Otra de las características que hacen de una Bitter una bebida muy refrescante, es su marcado carácter de lúpulo, que con su amargor invade la boca llenándola de sensaciones agradables que parecen adormilar nuestras papilas gustativas en cada trago.  Es por esta característica que en algunos lugares del mundo suelen utilizar el término Bitter para describir a una cerveza lager con alto contenido de lúpulo, sin embargo es conveniente recordar que el estilo Bitter es siempre por definición una Ale, por lo que no podría nunca ser una Lager, es decir, una cerveza de fermentación baja.
Las Bitter son generalmente claras, aunque podemos encontrar diferentes intensidades en su color, desde color paja claro hasta el castaño. Esto se debe a que utiliza preponderantemente maltas claras.
Ya mencioné la importancia que tiene el lúpulo en el proceso de elaboración de una buena Bitter, y no solamente durante la etapa de ebullición en la caldera, sino incluso directamente en el barril en el que se guarda al que muchas veces se le agrega un puñado de lúpulo antes de cerrarlo. Aunque existen marcas de Bitter embotelladas, es directamente del barril como se disfruta más
Las cerveza Bitter se empezó a fabricar en Estados Unidos hasta el año de 1984. Esto sucedió en el estado de Washington en dos cervecerías, la Hale´s Ales y la Independent Ale Brewery actualmente conocida como Redhook. Al igual que en su natal Inglaterra, la cerveza Bitter se difundió inicialmente en los brewpubs americanos que son definitivamente el ambiente ideal para tomarse una Bitter.
Arriésgate a probar una Bitter este verano. Te aseguro que tu experiencia será muy placentera ya que, además de refrescarte, podrás saborear toda la complejidad de una cerveza Ale.  Arráncate a El Sume y seguramente encontrarás un poco de El Sume 4 o de otras marcas muy especiales.
¿Tu probaste alguna cerveza nueva esta semana?  Explora, diviértete, piérdete en la diversidad. Busca más allá de la tienda de la esquina.

Paz y Trabajo para todos.